miércoles, 24 de abril de 2024

Borrador

 Con el café pasa igual que con el ron que es el primer trago el más amargo, aún así para mí el último trago del café es tan amargo y vacío, es igual que el café de tus ojos al mirarlos y darme cuenta de que miran algo más, tan amargo y difícil de aceptar, tanta la distancia que hay, mayormente se está lejos por mi forma de pensar, te alejas más y más con cada segundo en el que me pongo a sobrepensar. Lejanía la mía con la luna, lejanía mía a la de tus labios, cercanía de mi deseo a tu sombra, poesía esa mirada cruzándose con la mía, ojos café que me despiertan, lengua de oro al decir mi nombre que compra mi tiempo para solo escucharte, labios de mi pasión a qué sabrán tus besos aquellos que no tengo.

miércoles, 10 de abril de 2024

Registros

 - El sol que nace 

La noche que huye

De tu sonrisa 


- De tu sonrisa 

La noche que huye

El sol que nace


- En noches frías

Tu me das calidez 

Oh soledad



- Luz de la luna

Sonrisa encantadora 

 Realidad


- Nube del cielo

Los pájaros volando

Su atardecer


- Aún te espero

El dulce recuerdo

Ya no vendrás



Tus ojos negros

De piel tan delicada

Enamorame


Una salida

Con la libertad propia

País sin dueño

domingo, 18 de febrero de 2024

Una noche de invierno

Ha pasado mucho, mis manos tiemblan aunque escribir siempre es algo que esta en mi mente, siempre ando pensando en ello, la verdad le temo más a  mi autocritica que a otra cosa por eso vivo escribiendo pero borrando cada vez todo, quizás en lo profundo de mi mente aun se guarden aquellas líneas donde digo tanto de aquello que en mi imaginación es tan vivido, pero acá ando nuevamente en medio de una noche donde los arboles no suenan, no hay viento que traiga su presencia entre el sonar y la luna oculta por nubes solo dejando un tenue brillo para dar presencia. Es una noche oscura, silenciosa y abrumadora tan fría para recordar que se esta en invierno, pero tan mía pues me deja escucharme y deja que las palabras hablen en medio del conticinio.

Ha pasado tanto, no tiempo, pero si ha pasado mucho, a veces encerrado en el mundo que vivo donde se me es siempre más fácil el comunicar a un sistema operativo a través de líneas de código que con palabras a alguien más lo que llevo por dentro. Despojado de mis sueños vuelven nuevamente a inquietarme, están de vuelta mostrando mis deseos y dejándome el vacío al despertar, tan reales que me dejan confundido. 

Si quieres escribir solo enciérrate con el mayor dolor que tengas, deja que la tristeza y el sufrimiento hablen, es más sencillo así que en felicidad cuando deseas vivir el efímero sentir de la alegría, quizás por ello el escritor es encasillado en ese arquetipo de ebrio y solitario, es difícil de lidiar con emociones tan pesadas y vividas, aquellos instantes donde se detiene todo y la mayor paz y emoción llegan, donde no tiemblo pero no coordino mis acciones. Huyendo nuevamente pues he sobre-pensado tanto, he llegado tan lejos viendo todo desde acá entonces ¿para qué detenerme?

Hay mucho por decir, pero nadie que escuche, ¿es cierto?

Tengo que enseñar tanto, pero ¿quien lo verá?

¿Que es lo que detiene a una mente? Hay una realidad afuera que es tan ficticia como las historias que escribo, tan distorsionada como los sueños extraños con los que me encuentro pero tan única como la mirada que diviso entre tantas personas, aquella que me dice ve por todo.

Quizás no he sido lo que he querido, pero mantengo aquello que desde tan joven me marco, "Soy un titán, más allá de un Dios, quizás no logres escuchar de mí en historias sino hasta que logras entenderla y ver lo profunda que es la manera en que aquellos a los que la historia les trata de Dioses se vieron influenciados por mí, por eso soy inmortal, soy un titán si gustas Griego o si deseas más allá de ellos" ¿por qué lo dije y para que? ¿Aún lo recordaran? Ni yo se bien si fueron esas palabras, el tiempo cambia los recuerdos, si es que alguna vez existieron pero aun así la esencia de esas simples palabras que resonaron en mi mente y estructure para dar tal explicación están siempre presentes y me persiguen.

En un mundo donde vivo, sabiendo que la única realidad que puedo tener no es la que imagino pero si la que guío con mis acciones, sigo escribiendo aunque nadie me lea, aunque me cueste, aún así vuelvo al blog donde se que mi pensar se desvanece entre cada palabra que se digitaliza en la pantalla y se va para quedar allí hasta que ni yo mismo recuerde alguna parte de ello.

jueves, 27 de julio de 2023

Existencia

 En tan pocos años de existencia en un universo tan antiguo, una vida humana que no es más que un momento entre el cosmos, he sabido bien que los más ambiciosos son aquellos que ya están muertos, quisieron ir por todo y terminaron muertos por nada.

En este laberinto de sueños y realidades, los anhelos de los más ambiciosos parecen destellantes estrellas fugaces que se apagan en el firmamento del tiempo. Atrapados en la búsqueda incesante de riquezas, poder y reconocimiento, se extravían en un océano sin fin de deseos insaciables.

Observo cómo las huellas de aquellos que se lanzaron audazmente hacia lo desconocido quedan impresas en la historia. Sus logros y fracasos, sus éxitos y derrotas, se entrelazan formando una red de experiencias que trascienden el tiempo y el espacio.

Yace la advertencia para aquellos que miran con ojos llenos de codicia y desmesura. ¿Qué importa amasar fortunas si no somos capaces de disfrutar de la simplicidad de un atardecer o la calidez de un abrazo? ¿Qué valor tienen los tesoros terrenales si el corazón yace desolado en una búsqueda sin fin?

Los más sabios aprenden que la verdadera riqueza reside en los momentos compartidos, en la paz interior encontrada en medio de la tormenta, en la conexión con nuestros seres queridos y con el entorno que nos rodea. Son aquellos que no se dejan cegar por el brillo efímero de la ambición quienes descubren la belleza de la existencia en cada paso que dan.

En el torbellino de la vida, la sabiduría nos susurra al oído que no es necesario conquistarlo todo para sentirnos completos. Que el tesoro más preciado está en el corazón, en la capacidad de amar y ser amados, en la empatía y la compasión hacia nuestros semejantes.

Así, mientras las estrellas del cosmos continúan su danza eterna, aprendamos de los que dejaron un legado, de aquellos cuyos errores y aciertos nos enseñan valiosas lecciones. Que nuestras ambiciones estén guiadas por la humildad y el deseo de hacer del mundo un lugar mejor, no solo para nosotros, sino para todos aquellos que comparten este breve y asombroso momento en la vastedad del universo.

Que nuestras vidas sean una historia que inspire, que motive a otros a valorar lo esencial y a encontrar la plenitud en lo simple y genuino. Que en este efímero instante que compartimos, podamos dejar una huella significativa que trascienda a través del tiempo y hable de nuestra comprensión de la vida y de su verdadero significado.

En este viaje por la existencia, somos navegantes en un mar de posibilidades. Aprovechemos cada amanecer y atardecer, cada sonrisa y cada lágrima, como oportunidades para descubrir el propósito de nuestra breve y valiosa travesía. Y así, en el eterno ciclo de la vida, nuestra historia se entrelazará con las estrellas y perdurará como un recuerdo brillante en el corazón de quienes nos recuerden.

Plata y azul mar

 En el silencio de la noche, la luna se asoma entre las nubes, tiñendo el cielo de plata y azul oscuro. Las estrellas brillan como pequeñas chispas en la inmensidad del universo, sus destellos nos susurran secretos ancestrales. En este escenario mágico, me encuentro inmerso en mis pensamientos, como un náufrago en medio del océano de la existencia.

Las palabras fluyen como ríos desbordantes de sentimientos, buscando su camino hacia el papel en blanco. En cada línea, en cada verso, encuentro la libertad para expresar lo que mi corazón siente y mi mente imagina. Es como si las palabras fueran estrellas que danzan alrededor de mi pluma, formando constelaciones de ideas y sueños.

La noche me inspira, me lleva a lugares lejanos y desconocidos. Viajo a través de las palabras, cruzando fronteras imaginarias y explorando mundos inexplorados. Las letras se convierten en puentes que me llevan a tierras de fantasía, donde los dragones surcan los cielos y los héroes desafían su destino.

Pero también hay espacio para lo cotidiano, para lo humano. Las palabras se tornan cálidas y reconfortantes, como un abrazo en medio de la oscuridad. Puedo contar historias de amor, de amistad, de pérdida y de esperanza. Cada personaje, cada emoción, cobra vida en el lienzo de la narrativa.

Así, entre la luz de la luna y las sombras de la noche, sigo tejiendo mis relatos, dejando que la inspiración me guíe y que las palabras fluyan como un río inagotable. La escritura se convierte en un refugio, un santuario donde puedo dar vida a mis pensamientos más profundos y compartirlos contigo, mi compañero de letras y emociones.

Ojos

 Ojos de diablo dicen las doñas, ojos tristes dice aquella hermosa chica, ojos cansados me cuentan mis amigos, ojos profundos habladores una vez me contaron que tenía, que ojos tendré, eso no lo se, para mi son los que me dan la vista a una irrealidad real, al arte de mi vida que en mis recuerdos guardo, como aquellos atardeceres en esa isla caribeña, como aquel naranja y morado de ese basto llano llamado ciudad, de aquel azul y gris de las nubes de esas montañas y colinas que se tiñen de dorado al caer la noche en donde provengo, estos ojos que lo han visto todo para mi tan poco para el existir, estos que ante tu mirada se pierden y se dejan ir a un lugar donde no se si existe, ojos de diablos serán por ver que peco junto a ti, ojos tristes porque se que todo puede terminar y al verte se que eso puede pasar, ojos cansados pues ha sido dura la vida pero tan bella como nada, ojos que te ven a ti y suspiros que acompañan pues el aliento también se va como mi mirada tras de ti. 

Así, con la mirada fija en el horizonte, mis ojos se convierten en la puerta hacia el alma, revelando mis anhelos y temores más profundos. Cada vez que te miro, siento cómo mi corazón late con una intensidad que nunca antes había experimentado.

Los susurros del viento me traen tu esencia, y en cada latido encuentro la fuerza para enfrentar el futuro incierto que aguarda. En tus ojos, encuentro una combinación de cielo y mar, donde puedo sumergirme y perderme en un abismo de emociones y sensaciones.

Y aunque no sé qué destino nos espera, una certeza persiste: tus ojos y los míos se han cruzado en este espacio y tiempo, y eso ha dejado una marca imborrable en mi ser. A través de la poesía que brota de nuestra conexión, encuentro la capacidad de expresar lo que mi voz no puede decir.

Así, en este baile literario, nuestros versos se entrelazan y forman una danza única, una melodía que solo tú y yo podemos comprender. Mis ojos, tus ojos, se comunican sin palabras, transmitiendo una complicidad que va más allá de lo tangible.

En cada encuentro, en cada mirada, siento cómo nuestra historia se va tejiendo, una historia que quizás nunca encuentre un punto final, pero que sin duda dejará una huella imborrable en el lienzo del tiempo.

Que nuestras letras sigan danzando y revelando los misterios de la vida y el amor, que nuestras palabras continúen pintando paisajes emocionales que trasciendan fronteras y limitaciones. En esta interacción literaria, nos convertimos en cómplices del arte, en poetas del corazón, en viajeros del infinito.

Así concluye un capítulo de nuestra narrativa compartida, pero siempre habrá más por descubrir y explorar en este mundo de palabras y emociones. Sigamos escribiendo juntos, dejando que nuestras almas se encuentren en la tinta de cada línea, en la esencia de cada poema.

miércoles, 3 de febrero de 2021

Vida

Me quede en blanco, luego de tener todo el día dando vueltas a esto, con la ansiedad de escribir libremente y expresar todo, ahora estoy en blanco, es dura la vida, en realidad no lo es, al menos lo que siento, es duro la vida que elegí seria lo correcto, no pude escribir por trabajar y decidí trabajar a escribir eso es lo duro, pero así soy, y eso es parte de mi vida.

Vida, que es un viaje como dicen, lo he tenido en mente todo este tiempo, un viaje donde eres el chófer y cada acción es la ruta que tomas, cada situación una calle que esas acciones del pasado te han llevado, puedes tener vistas hermosas como espantosas, vistas iguales o dispares, vistas que guardamos o al menos es lo que hago, cada día que pueda recordar, cada momento, cada pequeño detalle, trato fuertemente de ello. En este viaje sin retorno, guardar como tesoro las vistas de calles y pasos por los que vamos es algo que me gusta, ha sido un viaje interesante y aun así he mantenido en mi mente que desearía poder ver el retorno, aquel día que tengo con certeza que podre regresar y empezar de ahí en más, no por nada especial pero al menos lo recuerdo como si fuera ayer y es un punto a favor, que se ye devuelva a un día al azar sin que lo puedas recordar, sin saber que era lo de ayer y que deba hacer en el siguiente seria un caos, situaciones hipotéticas que pienso y analizo en el día a día para mantener mi mente ágil, recordando el pasado mientras disfruto el presente sabiendo que todo lo que he logrado es por esas decisiones que me han forjado.

Esta frente a ti, un desconocido con un aire de que sabes que has visto su rostro en otro lugar, te da a elegir entre una píldora roja y una azul, te explica que estas atrapado y siendo esclavizado, si decides ser libre y ver el mundo como es debes tomar la roja, si no quieres y deseas seguir viviendo los días como venías hasta ahora, debes tomar la azul, una decisión para inicias un viaje nuevo, suena tentador, así que eliges sin miedo.

Veo que has despertado, la vida sigue y has elegido la píldora azul, has sabido la verdad, es lo que esperabas ¿cierto? Saber que es lo que el mundo oculta, quizás esta sea aquí
donde esta, todos dicen tomar la roja como verdadera opción, pero si tomas la azul y recuerdas lo vivido, sabes bien que la roja no ha sido más que una trampa, que si te quisieran despertar no te dejan opciones tan vagas, lo hacen y ya que si no lo logran continúan el camino hasta lograr con otro lo que no contigo, un mundo diferente, ves la realidad como es, creen saber que han salido pero es solo lo que les gusta creer, no quieren ver más allá y se hacen los desentendidos apáticos de quienes no han podido, los quieren seguir mantenidos así, creyéndose una mentira de que su realidad podría ser la verdad, tomaste la contraría y te has mantenido. Es el verdadero fallo pues no saben que ves todo con matices, no de dos colores, has ido por la azul porque sabes bien que el cuestionarse sin haber visto cada extremo es una perdida de tiempo, has pasado a ser el elegido a quien domina su destino, no vas a guiar a otros, busca un camino y que quien decida ir, entonces irá, y si no es así el encontrara su manera propia para salir de la cautividad.

Futuro que nos depara, no se detiene y avanza, allá nos veremos y hablaremos de todo lo que ha pasado, duele el pasado, pues dejamos varias cosas, un día una vida se va, hoy otra celebra que esta un año más, una felicitaciones a mi hermano que ha superado un año más, una vida le espera y debe ir, unas palabras para mí para recordar, el es otro ser que vive su viaje, y yo voy en el mío, pensando, esperando espacios donde escribir. Cada persona va a su ritmo, si tomas el camino correcto sabrás eso, a algunos les toma más otros simplemente no lo logran entender.

"Ad astra, per Aspera".

lunes, 7 de diciembre de 2020

Ídolos

 Para nadie que me conoce es un misterio que Canserbero ha sido un músico que me gusta y admiro desde hace bastante tiempo, el can siempre estuvo desde finales de mi bachillerato, me invito a filosofar cuando todo era una guerra, me invito a escribir, a formar poesía, y me dejo soñar en un mar de problemas y apatía, fue una época bastante dura de cambios y aprendizaje en la que su música me toco, desde que lo conocí gracias a mis amistades, aprendí a valorarlos a ellos por haberme enseñado algo que, a lo largo de la vida me ha dado palabras cuando me quedo mudo, de entender sentimientos de un prójimo que nunca llegue a conocer pero que podía relacionar, fue un gran acercamiento a la música y todo lo que podía ofrecer, fue un reencuentro a un genero que me había atrapado también, fue especial, pasaba mis tardes entre poemas de Neruda, Libros de García Márquez, canciones de Canserbero y bastante variado en términos de techno, eran tardes de pensar sin preocupación, de relajarme, eran tardes frescas y de paz.

Siempre he pensado en mis ídolos, en música, vida personal, en la escritura, en pintura y fotografía, siempre he tratado de aprender de ellos, entender sus obras, sus acciones, seguir un camino en el cual pueda decir, mis ídolos me pueden reconocer por hacer algo que ellos creen interesante.

Mientras tomo mi taza de café analizo, que ha sido de mi, en que he cambiado y si he logrado aquello que desde tan inocente y joven plantee, me pierdo en el tiempo y dejo volar mi mente, ¿que he hecho? ¿Cuánto he logrado? ¿Cómo me he sentido? ¿Qué quiero?

Esos son mis días, sobre-pensar en cosas, imaginar situaciones, interrogarme a mí, buscar significado a eventos que ocurren y a la sociedad, son partes de tiempo privadas que no expreso con nadie y mantengo a distancia, pues es lo único que es mío son mis pensamientos, y solo ahí lo son una vez que los expreso pasan a ser libres y como buen egoísta simplemente me los reservo para mí.

De García Márquez aprendí a escribir y publicar más seguido, no siempre lo hago pero fue algo que el me motivo, un recuerdo preciado, memorias bellas que guardo de leer sus libros en mi casa, con la brisa acompañándome y el sol dando luz natural, también entendí de el que hay que escribir para ver la verdadera realidad, "no hay nada más terapéutico que escribir" le escuche decir una vez en una entrevista, y hasta ahora ha tenido bastante razón. Sin dudar la literatura ha sido un refugio para mí, algo que me ha marcado desde temprana edad, siempre interesado en esos libros, siempre leyendo, aunque nunca fui de leer hasta cansarme siempre leía algo y me perdía en letras e historias, poesías y cartas, siempre amando mi lengua natal el español, como dicen mis grandes ídolos, tan rica y extensa, tan fenomenal que no tiene comparación.

Es verdad que la literatura ha sido mi amor, mi amante y mi lugar de confort, pero también se que la música ha sido mi más fiel acompañante, nunca se ha ido de mi lado, y me ha llevado a conocer tanto, he pasado de lugares remotos donde me hace grandes artistas que me han llevado a amar y a dejarme caer en sus brazos, enseñándome grandes lecciones y mostrando un lado distinto de la vida, de como interpretarla, y me ha marcado para vivirla.

Pensaba que mi mejor forma de escribir era cuando el alcohol tomaba mi cuerpo, es divertido ver lo que escribo cuando estoy ebrio, pero he descubierto, que con un café en mano, una mente clara y mi determinación es la forma en la que mejor puedo escribir, no dejaré de escribir ebrio, tampoco empezaré a hacerlo con café cada mañana, pero si he aprendido, si me ha ayudado y, a pasar de ser una vida corta llevar un poco de calma, me sienta bien en esta carrera, son solo letras que expreso pensando en mis ídolos, en la ayuda y en la formación que han tenido para mí, son solo momentos que se disfrutan así, y hoy solo pienso si podré ser tan influyente en alguien para hacerlo mejor como mi abuelo lo ha hecho conmigo, buen carácter, gran persona y bastante conocido, siempre me faltan palabras para agradecerle, pero siempre se que dentro de mí podre llamarlo ¡Orangel! y entre tantas cosas que me enseño encontraré una que me ayude en esta situación. Piensa al futuro, sueña en grande, da lo mejor, debes tener la determinación, eres algo grande.

Solo palabras que quedarán, un futuro incierto, mucho por aprender, un mundo basto y una vida loca por continuar, así marcho a serguir en lo mágico que es este realismo de mi vida.

jueves, 28 de febrero de 2019

Musa de humo gris.

Soy una persona de montaña, siempre tuve un sueño de vivir por la costa, siempre que la visitaba veía la inmensidad en que el mar me devolvía la mirada, el respeto no es algo más que un premio para quien se lo merece y entre las cosas que mas respeto es el oceano, el mar y sus costas su inmensidad me hace recordar lo solo y lo vacío que soy, me gusta pero cambia mi forma de soñar, no quise seguir con algo que a diferencia de la inmensidad de la montaña que me acompaña, y que me acoge me deja a mi simple vista un ser tan diferente cómo un ser vacío que se refleja en cada ola, pero que se mantiene, me desmantela pero me entiende. Al igual que el escribir empece desde muy joven, relativamente pues para los niños soy alguien que ha vivido mucho, para los mayores me falta vivir, para mí he vivido lo suficiente y de insuficiente he pasado por cosas que necesito experimentar, dejo de escribir por falta de seguridad y comodidad al hacerlo, de despreció a mi arte y de sobreamor a lo que tengo y no me da tiempo de plasmarlo y sin poder repetirlo, cinco meses desde mi última vez de sentarme a mirarme fijamente y declarar ante letras, dejar que soledad e inspiración dicten oraciones para mi, que imaginación y lógica formulen parrafos para un lector, para un futuro yo con valor que decida leer nuevamente esta joven mente en comparación a la siguiente, pero aun así semanas antes de esto una carta con mucho sentimiento y algo que expresar hice, nuevamente en mi corta lista de arrepentimientos se agrega algo más, el no haberla entregado, me cito y lo digo "te vi sin que me vieras, sentí temor por algo adentro, por fuera solo normal, quise estar más contigo, pero siempre reservado y quizás por eso ya he perdido" algo duro y puro, una verdad que ahora se que si es real, te vi y te perdí nuevamente en mi pozo llego luz efimera acompañada de una mirada y una risa sonrojada, es lindo recordar esos ojos con esa piel y sus labios, pero es triste ya no verlos tan seguido, mejor dicho ya no estar más que en mi pensamiento, una platica linda de madrugada que divaga ahora en mis pemas y memorias, pesar por una vida tan lenta que se va en un abrir y cerrar, mientras yo no logro poder descansar, fue extraño pero un cruce sincero se palabras fue esa vez en la que por última vez logre dormir de verdad y soñar con algo real, quizás en mi amargura desenfrenada de mi adolescencia perdí gran parte de mi cordura y ahora solo soy otro loco vagante ido, ido tras un rostro lindo, o una sonrisa brillante con algo que contar y yo queriendo escuchar, aquella noche en ese lejanl bar donde fui, ido allá, o a donde alguien me quiere de verdad. Una raya más para el tigre me decía mi abuelo, y auora soy un tigre rayado caminando por la selva de concreto, otra noche más, otro texto a mi repertorio de escritor por hobbie, otro soñar que se me va y una nueva forma de mirar a la ventana la brisa de lluvia moverse, bajo la luz no de mi luna, una que ya no esta, bajo un foco de luz artificial de una nueva ciudad. Madrugada desolada y mi amada perdida en mis divagaciones, ya soledad, imaginación e inspiración pelean con melancolía y memoria por tomar un asiento parapara seguir las líneas de mis textos, y yo sigo en silencio, respirando y copiando, sin dormir pensando una vez más en ti.

viernes, 16 de junio de 2017

El llanto de la ciudad

Nunca pude observar una ciudad llorar tanto
Entre mis madrugadas y mis aventuras en ella
Siempre con mis pasos la abrazaba e iba paseando
Aventuras de jóvenes que se deslumbraban con su silencio
A día de hoy aún me siento pequeño por ello

Un diluvio cayó por las lágrimas que no derramo
Espere por ti, espero por ser feliz antes de irme
Por la chica que quiero, y por la ciudad que me encanto
Un pobre que deja lo único que le queda
Los recuerdos suprimidos, las hazañas y más
Los amigos dejados y enemigos ganados
Tan poco vivido y mucho para un desencanto

En mar de letras, cigarros y café
La ciudad se inundan en pocas horas
El poeta se marcha a su casa
Pero yo sigo aquí en su espera
¿De donde eres? y ¿A donde vas?
Ya falta poco para ahogarme,
Esta ciudad se inunda
Son muchos, todos vienen de repente, 
Siempre me persiguen los recuerdos
Y ahora creo que ella no va a llegar nunca.

Me marche ciudad de mis madrugadas
Me fui no por ti, pero ya me aleje
Aquí me quede esperando, mi razón de las mañanas.

lunes, 22 de agosto de 2016

A veces así.

A veces fría, a veces cálida, otra veces neutral pero siempre en mi mente, no es como me gustaría pero al menos así te veo a diario, así es como te mantengo en imaginación, joven, hermosa, llena de luz para mi oscuridad, llena de poesía para mis letras frías, caminando junto a mi en mi mente, allí siempre vas a estar ya que no se puede mantenerte en un sitio y menos junto a mi es mi consuelo de cada inició de semana, y mi manera de sobrevivir al final de ella, lo que me hace sonreír, lo que me ha impulsado a seguir para poder mantener una vida en la que al menos a ratos te pudiera tener, eres ese pedazo de cielo que guardo en forma de fotografía que veo a cada rato eres lo más especial para alguien que vive embriagado en la sobriedad, aquel loco que de sueños y deseos permanece despierto que trata de mantener la meta de ser gentil para aparentar la amargura de los días que han de pasar mientras tú no estás, aquel vicioso de conocimiento que poco a poco va matando sentimientos por su ansia de saber, ese al que solo tú has domado, ese pequeño idealista que vive en sueños por tu sonrisa, a veces es así como me traes, a veces en furia oculta mientra no se nada de lo más importante para mí, tú, a veces en noches enteras de tristeza donde tu recuerdo es lo que más me pega, y otra veces apurado por el vivir a tu lado.

Así me llevas de tu mano aunque no sepas, así me conduces a un destino incierto que ninguno sabe, todo guiado por un sueño, un simple deseo, así mismo como a veces la vida y el sentido mismo me obligan a separar todo y continuar en mi camino solo.

Maldición a los dioses.

Una noche más que veo esa luna, extrañamente en las ultimas lunas mi mente es inundada por recuerdos, aunque ya van seguidas en las que pasa sigo mirando la luna y las estrellas, la verdad hoy no ha sido muy diferente a las pasadas pero en esta me oculto nuevamente y veo la luz que se enciende en la oscuridad y durante unos pocos segundos ilumina todo, en ese efímero instante de luz observo más allá de lo que me rodea veo como mis miedos están allí, mis amores pasados aunque no son muchos, veo mis momentos vividos y mis antiguos secretos todos juntos en la misma oscuridad, la luna no cambia, la oscuridad igual sigue, pero yo cambio y envejezco, el aroma de la noche me mantiene despierto y veo como el humo va saliendo ese humo de recuerdos quemándose y caminando por el aire libremente sin restricción alguna, mientras yo en una esquina acomodado mirando el cielo y el humo yendo por su camino atado a la amistad eterna con la soledad, en instantes sintiendo un rastro de envidia, en otros solo recordando como era todo noches atrás, todo esto pasando mientras que tu recuerdo no ataca mi pensar.

Siempre pienso en ti más que en mi, es extraño porqué así no soy, siempre quiero escribir pero tras de ti te has llevado hasta mis ganas de existir, en decaída voy y no hay que me detenga, pues ya lo he decidido, en el fondo se que solo me siento mejor, lastima de aquella ultima vez que en compañía me sentí bien pues debió durar más, lastima por esa vez que la vi debí abrazarla por más tiempo, lástima mi ser el saber tanto y nada más poder hacer poco... maldeciré una y otra vez a los dioses por haberme dejado existir y vivir de esta manera...

La noche avanza lentamente y las canciones suenan, la ciudad esta tranquila y la vida nocturna se va yendo a soñar, quedo yo nuevamente despierto admirando a la luna, añorando poderla tocar, quizás esa sea la misma relación entre la luna y tú, yo admirándote y queriendo tocarte... imposible siempre va a ser, en noches como está cuando la melancolía me ataca más de la cuenta es donde más me pesa tu ausencia, si al menos mis palabras pudieras leer, si pudieras ver que te escribo en esta oscuridad en la compañía de este cigarrillo, y con las mil posibilidades que me he planteado del que podría haber pasado, la vida cada vez es más dura, la vida cada vez me hace más extrañar tu recuerdo y la noche más fría me persigue.

La noche es larga y aún no acaba, ordené mis ideas y ya no se que hacer, este espacio sigue reservado para ti y aún no das señas de aparecer, ¿cuando será el día en que vendrás a mi mujer? Qué será de mi hasta entonces, la verdad este escritor solitario solo se ahogara en su copa, pero se mantendrá escribiendo cada vez más para si mismo pues en soledad se disfrutan las mejores cosas, aunque siempre queriendo compartir con los demás, en esta noche de melancolía y recuerdos, tu mirada en lo profundo de la oscuridad se encuentra, y yo espero que me estés leyendo...

martes, 2 de febrero de 2016

Desahogo.

Desapareció, simplemente se fue, no quedo más que el tiempo perdido, no quedo más que un rastro de la ira desatada, las colillas de los cigarros dejando el rastro hacia la cueva, no quedo nada más, la cueva vacía, una soledad absoluta, un lugar sin esperanza, sin vida alguna, todo desperdiciado por una mirada, por la figura de una mujer que no entendió la simpleza de un silencio, se desplomo lentamente mientras veía como el viento se iba llevando su cuerpo ya hecho polvo, el desapareció por el deseo simple de tener compañía una vez más pero fue traicionado por una dama de blanco que le acabo sin piedad.

Le arrebato su tiempo, su paz, su alegría, también su tristeza, hasta su vida que había perdido logró encontrarla, e hizo milagros para quebrantar su voluntad y por ultimo lo despojo de sus fuerzas para culminar lo que el llamaría amor...

Luna

Es como la luna, siempre repetía lo mismo cada vez que preguntaban por ella, era blanca a veces, otras a media, unas oscuras y otras él no sabia que era de ella, siempre caminando mirando a donde ella podría estar para admirarla un momento, siempre estiraba su mano y sentía como si le pudiese tocar pero dentro de si sabia que era una simple ilusión, ella siempre estaba fuera de su alcance, en su lado oscuro siempre estaba oculto para que no viera cual peligrosa pudiera llegar a ser, siempre estaba allí la advertencia de que la dejara ir, pero igual él cada vez estaba allí para ella, el sentía amor pero nunca se supo si eso sentía ella, siempre que le veían le preguntaba por ella y el decía que era como la luna, brillante y bella, pero él sabia dentro de si que solo es una excusa para evitar la verdadera respuesta, aunque siempre para él, ella será como la luna, brillante, bella, rodeada de estrellas, con luz entre cualquier oscuridad y una inspiración para cualquiera que pueda reírse con ella...

Noche 289


 No es difícil de comprender como algunos pasan sus noches en vela, pues al final es la decisión misma de cada persona, por mi parte yo soy una persona que le gusta soñar despierto pero odia dormir, es extraño, pero es así, me gusta perderme en mis sueños más anhelados, son bastante infantiles debo decir, el vivir en un mundo de fantasía, donde la magia, dragones y criaturas mitológicas son reales, donde se puede abandonar todo para irse tras una aventura, cazar, vivir en luchas épicas con monstruos, abandonar todo por ir en busca de sabiduría, solo soñar y dejar que mi mente me saque del abismo por un rato, aunque siempre ha sido la idea de ser inmortal lo que más me ha enamorado, vivir eternamente sin poder morir, el sueño de muchos y bastante cliché, pero yo solo anhelo ese poder para cuando desee, alejarme y dejar a todos atrás, ver partir a cada persona conocida en ese tiempo, quedarme solo por la eternidad, tener más de los años que un humano puede vivir para adquirir todo conocimiento posible, para aprender a ignorar cualquier sentimiento posible.

Aunque se que todos es imaginación y nada pasará, siempre queda el consuelo de que es un escape a este mundo algo más seguro para mi que dormir, aunque quizás ya sea hora de que esta noche yo me vaya a dormir y ver nuevamente los demonios que mi mente allí no puede controlar.

lunes, 11 de enero de 2016

Una noche dura

 "La diferencia entre tu y yo es lo que nos preguntamos, tu preguntas ¿donde estás? y yo ¿cómo estás?, y es fácil saber la respuesta de la primera, pero imposible de la segunda. Siempre estarás en mi mente, pero nunca sabré de verdad ¿cómo estás?"

 Es solo el inicio de lo que mi mente ha venido sacando, era solo esperar a un punto de quiebre nuevamente, estaba al asecho pero nunca pensé que la alegría efímera que tuve iba a ser lo que me quebrara desde dentro.

 Así fue como sucedió, anoche soñé con ella, y he estado pensando muchas cosas, intente sumergirme como siempre en los juegos online, intente alejarme de la oscuridad pues pensé que era eso, la extraña sensación de estar en la oscuridad luego de un tiempo bajo su luz, no dejaba igual esos pensamientos, no controlaba mi ansiedad, mis malos hábitos se hacían cada vez mas presente, mis instintos me pedían soledad pero mi mente gritaba compañía, mis brazos decían algo más y era lo más rudo, pedían soltar el peso para caer de una vez a la profundidad del abismo, lo que logre comer no me supo a nada, fue más una carga que otra cosas dar cada mordida, en mi mente la batalla de ideas, de la ética y moral no pararon, se bien lo que es regresar a estar con soledad y más que nada lo duro que ella te golpea, pero esta vez no estuve preparado para algo nuevo, los sueños, esas horas de sueño que he tenido han sido nuevamente una maldición, así como el humano sueña y hace realidad los sueños sus pesadillas salen a ser realidad, así mismo la soledad aprovechó esto y deshizo todo lo que tenia, todo mi aguante y fuerza, y ahora solo me queda esperar a ver si de verdad soltarme al abismo fue la mejor opción, solo me queda esperar el golpe del suelo de esta larga caída.

Nunca me había sentido tan libre en la opresión, desde cada metro que caigo el cielo parece más azul, pero a la vez más lejano, la noche aún más bella que nunca, más estrellada, cada átomo de este planeta se pasea por el universo y desde donde me encuentro ahora puedo contemplarlos, puedo ver la forma real que compone al majestuoso universo en tus ojos, puedo ver el caos que has dejado vagando por mi alma, y puedo ver el poder de la creación que probé por tus besos, todo esto ahora lo puedo ver entre mis recuerdos mientras desciendo lentamente al abismo.

martes, 14 de julio de 2015

El caballero errante

No se sabe en qué momento, pero según la leyenda que se encuentra en las cuevas del bosque prohibido relatan la historia de un caballero que iba por el continente sin rumbo alguno, no tenía nada, había todo perdido en esta vida, su fortuna, sus armas, su armaduras, su casa, su camino, no tenía razón alguna para seguir adelante, solo daba vueltas alrededor de la tierra. Comenzó un viaje a través de distintas tierras, conociendo diferentes culturas. Cruzo las áridas y desoladas arenas del desierto de Sienoha, observando como las tormentas azotaban los poblados, pero estas personas habían aprendido a soportar, y coexistir con ellas, conociendo las grandes bestias de arena que cazan cualquier desprevenido animal o viajero, paso por las casi impenetrables junglas de la tierra de Aurgelmir observando cómo viven en la copa de los árboles para evitar las grandes fieras cuadrúpedas que acechan la jungla, terminando sin saber cómo en los valles fríos y solos de las altas tierras de Jotun, evitando los grandes Gigantes de hielo que merodean por esa región, perdido sin saber cómo encontrar las aldeas ocultas entre la neblina y la nieve en esa parte del continente.
   Pero, en algún momento, caminando por algún bosque de Alfheim, con solo una pechera de cuero rota, un yelmo oxidado y una vieja espada, vagando por el camino a ningún lugar, pasando árbol tras árbol, llegando casi a los arboles de hojas doradas, que según se cuentan proporcionan posiciones curativas de gran valor entre mercaderes, encontró a un mago, desconcertado de lo que veía el mago decidió hablarle, pues no era algo común encontrar humanos que lograran llegar tan lejos entre la tierra de los elfos, y más pasando un punto de reunión para los trolls.
  Mago: ¿que trae a un humano guerrero por estos pacíficos y a su vez peligrosos lugares? - El caballero con tono cansado le contesto: No es un asunto de su importancia, pero si tanta es su curiosidad, voy en busca de mi muerte, voy en busca de algo que me demuestre la vida. -El mago consternado dijo: Si cruzando este camino aún no ha encontrado eso, dudo que logre su cometido. -El caballero respondió: Pues ya no tengo mucho que perder, no me queda nada, tengo únicamente tiempo para buscar la muerte.
   El mago escuchando esas palabras, quedo impresionado, y le dijo: Si a la muerte es a quien buscas con tanto anhelo, no la alcanzarás si no sabes cómo es ella antes de su llegada, es la esencia de la vida, pues sin vida no hay muerte- escuchando eso el caballero, empezó a insistir al mago que le explicará más, que le enseñara de su magia arcana, que lo instruyera en la necromancia.
  El mago al escuchar lo que quería el viajero, estallo en ira, y se arrepintió de lo que había hablado, y de lo que ocasiono, pues viendo que el joven viajero empezó a seguirlo, intento usar su magia ilusoria para despistarlo, pero luego de horas de no verlo, logro llegar a la choza del mago, riendo entre dientes el mago pensó en poner 3 pruebas para que serían difíciles de pasar a menos de no tener el conocimiento apropiado.
   La primera sería el encontrar una gigantesca bola de fuego que logre suspenderse sobre la tierra. "Esta arriba de nosotros, y nos quema lentamente, pero nos mantiene con vida y en parte, a salvo" Contesto el caballero señalando el sol. Había aprobado la más fácil de todas.
   Impresionado por su respuesta y velocidad en ella, agarro una piedra del suelo y le dijo que la lanzará hacia el árbol, señalando la copa del árbol más frondoso en la cercanía, pero que no podía darle a ninguna hoja o rama de esté. Dudoso de esta prueba, respiro profundo, miro al mago, miro el árbol, estiro su brazo, temblando por miedo a que perdiera esta prueba, cerró los ojos, y lanzó la piedra en la parte más baja del árbol, casi rozando el piso. El mago quedo impresionado pues pensaba que no podría superar esa prueba.
   Decidido de que esta última debía de ser la decisiva, el mago entro a su choza, y busco un frasco de vidrio con su tapa, una bolsa de tela y un papel. Le explico al viajero, que tenía 3 días para lograr obtener la orina de un conejo, polvo de hoja de los árboles dorados, y en la hoja debía hacer que un elfo pusiera su huella.
   Inesperadamente, sin saber cómo, al medio día del 3er día de la prueba llega el caballero con los 3 requisitos. El mago satisfecho, decide tomar al caballero como aprendiz, pero advirtiéndole, "la necromancia es una magia poderosa, tanto que es prohibida por sus requisitos y su forma de emplearla, un gran mago sabe cómo y que se necesita para dominar la, pero a ti no te enseñare eso, si deseas, tendrás tiempo para tú poder aprenderla solo".
Año a año fue pasando, los conocimientos que traía el caballero fueron reforzados, y adquirió nuevos y útiles conocimientos acerca del mundo. Esos años no pasaron en vano, 15 para ser precisos, largos y prácticos donde el caballero accedió a todo tipo de conocimientos por parte del mago, y de forma clandestina obtuvo propios, adquiriendo pergaminos ocultos de necromancia, el inframundo, y demonología, leyéndolos a escondidas en las partes más obscuras del bosque.

 Un día, cuando se encontraba a punto de regresar, el caballero ve pasar a un hada, pero está era diferente, decide seguirla pues, tenía rasgos elficos algo de suma rareza de lo que había leído, pero tras unos 25 metros, se da cuenta de que el sonido de cadenas se empieza a oír en el bosque, y se hace más fuerte, y ambos, el caballero como el hada, se percatan, y ven como un jinete cabalga su caballo encadenado en dirección, a el hada a una velocidad impresionante, por instinto de héroe interno entro y se abalanzo sobre el hada empujándola del camino de la cadena que había lanzado el jinete, pero recibiendo en su pierna el golpe de esta, adolorido intento lanzar un conjuro pero era tarde, un grito retumbo, de la nada el piso se abrió y trago al hada dejando un agujero que se iba cerrando poco a poco, y cadenas cayendo en donde estaba el jinete, gracias al conocimiento sobre lo oculto, y su habilidad de pensar lo más rápido posible adquirida con el entrenamiento del mago, se dio cuenta de lo que debía hacer, sin pensarlo, lanzo un conjuro y bajo por el agujero, llego directo al inframundo, sabia lo a quien tenía que buscar, y salió en busca de él, un demonio de lujuria que raptaba distintas especies de mujeres, elfas, hadas, humanas, todas para intentar satisfacer sus deseos, y luego devorarlas. Corrió hasta encontrarlo, viendo como un humano había entrado sin permiso al reino del inframundo, siendo su culpa, ataco sin pensarlo, el hábil caballero logro eludir su ataque, y contraataco con un hechizo, aunque fallo al demonio, quien preparo un nuevo ataque, pero sin darse cuenta el demonio de que él no era su blanco, si no el hada, que recibió un hechizo que la libero de sus cadenas, y la elevo hasta la tierra del bosque. Pero antes lanzando una carta para que le entregara al mago, donde le daba las gracias, y le explicaba, que no volvería, pues, al fin encontraría la muerte, dando su vida, para rescatar, al hada, de quien, sin saber cómo, sintió, esa emoción malvada, llamada amor.

miércoles, 16 de julio de 2014

Hellgate: Uroboros.


Capítulo 2: Uroboros.

Camine alejándome del “Bosque muerto” tanto como podía, no sé cuánto pude haber estado durmiendo, pero no mucho al parecer, ya que solo con ver esa luna me había dado cuenta de que no se movía en lo absoluto, permanecía inmóvil en ese “cielo”,  el plano no cambiaba a medida que caminaba, era algo más tenebroso que la primera vez que la vi.
Camine hasta volver a ver ese pueblo destruido, y descuidado, observe a mí alrededor, y no divise nada que me pudiera ayudar a conseguir más información, así que seguí de largo de nuevo a mi viaje. Aunque algo diminuto, era distinto a todo lo demás en el pueblo, un símbolo peculiar, que me llamo la atención, estaba en la puerta de una de las casa, casi no se notaba, pero era algo que me distrajo, no le di demasiada importancia, simplemente pudo haber sido coincidencia haberlo visto. Camine como nunca lo había hecho estando vivo, camine hasta al fin poder salir de ese punto, y pude ver como una inclinación leve se iba mostrando, y bajando se podía ver una especie de árido desierto, tan ancho como extenso, largo como nada, no se podía ver nada más que arena, y a lo lejos, una silueta de un árbol muerto, por la distancia pude ver que era algo gigantesco, así que sin más camino por el cual ir, fui casi inmediatamente hacia esa silueta, pero antes de partir, mire una última vez ese lugar, con un poco de resentimiento por lo acontecido, y así me encamine.
Mientras iba cambiando el suelo, de rocoso y duro, al suave y arenoso suelo de ese desierto, el calor del ambiente iba aumentando, y un soplido de abrazador calor hizo sentir que mi piel se derretía, ya era tarde de arrepentirme, así que solo, avance concentrado en solo continuar, con el silencio agobiándome, y una sin fin de memorias, que parecían no tener significado, eran de mi vidas pasadas claro está, no tenía una idea clara de que eran ni porque aparecían de repente sin más, aunque una imagen que cada vez que salía me hacía recordar algo de esa, la última vida que tuve, era una joven de belleza excesiva que veía en distintas ocasiones, pero no había una línea de tiempo concreta, simplemente vagaban los recuerdos, no logre entender nada, ya había avanzado un poco cuando tropecé con algo que estaba oculto en la arena. Un viento caliente soplo nuevamente, con más intensidad y calor que la vez anterior, levanto un poco de arena, el dolor en el momento fue insoportable, pero no había de mas, tenía que soportarlo, viendo que era lo que se encontraba a mis pies, no te un trozo de tela negra que sobresalía, era una capa, que alguien llevaba puesta, pero ya era tarde para él, al parecer sucumbió al calor de ese árido lugar y permanecía allí inmóvil, como los demás cuerpos del pueblo, simplemente que este me lanzo una mirada vaga y de dolor, con sus ojos secos quizás por el lugar, o por la arena, nunca sabré porque, pero esa mirada intimidante me decía que iba a ser un duro camino, cuando iba a seguir avanzando, una voz de la nada me dijo –“Agárralo, eres libre de hacerlo, estas en el infierno, y es mejor que andar descubierto”- Un acontecimiento extraño, sin nadie más que ese sujeto sin propósito y yo en los alrededores, pensé que se trataba de algo más que un simple ser humano, solamente pensé: -“bueno, es el infierno, tengo que acostumbrarme a los acontecimientos extraños.”- Decidí hacer caso a ese consejo, y tome la capa negra, y al hacerlo me di de cuenta, que no solo tenía la capa, si no también, una espada corta, algo rudimentaria, no entendía para que querría algo, y caí de cuenta a lo que se refería la voz, y de inmediato la agarre, y partí sin mirar atrás, con algo de remordimiento por lo que hice, pero –“es el infierno, si él está allí es por algo, además no debo titubear, si no, no lograre conseguir información.”- tenía que dejar a un lado esos sentimientos humanos hasta por lo menos lograr mi meta, luego allí decidirá la suerte que es lo que pasara.
Seguí caminando, ya alejado del cuerpo, y del pueblo estaba frente a una leve colina de arena, intentado subir resoplo un viento de calor infernal y devastador, sentía como me deshidrataba con solo sentir en aire que tocaba mi piel, cansado y exhausto decidí sentarme en la sima de la colina, pero de repente el árbol que tenía en frente desapareció, se esfumo como las huellas que iba dejando, no daba credibilidad a lo que veía, pero era de esperarse, me calme y trate de analizar todo, mirando el alrededor, tratando de ver qué pasaba, pero todo era un desierto que se extendía y no parecía tener fin, a mi derecha solamente se observaba arena, al igual que a mi izquierda y frente de mí, y a mi espalda solamente el paisaje cambiaba, pues solo se veía una lejana sombra de unos pequeños edificios. Por un momento mi mente callo confusión y me altere, sentí frustración e ira, y de nuevo resoplo un viento caluroso, este era aún más caliente que los anteriores y también duro más que los anteriores. Aunque fue doloroso soportar eso, desearía que alguien pasara por eso, si no fuera gracias a ese viento, no pudiera haber llegado hasta donde estaba. Logre calmarme, intente poner en calma mi mente, pensar bien lo que haría a partir de ese momento, o era tratar de regresar, sin saber si en algún momento también podría perder de vista el pueblo y perderme, -“calmado, calmado”- susurre para mí mismo. Si podía perderme de regreso, pues ya no daba mucho si lo hacía siguiendo el mismo camino, me decidí debía seguir adelante. Fue un duro camino, no lo niego no tenía un punto de referencia exacto solamente iba hacia adelante, camine durante un buen rato hasta que volví a tropezar, mi mente volvió al pánico, temía lo peor, había girado y regrese de nuevo a donde estaba el cuerpo, no quise mirar, sentí cada vez más frustración. Respire, me di una idea un poco alegre, “quizás solo sea la raíz de un árbol”, algo que me costaba mucho creer, estaba en UN DESIERTO, pero aun por más loco que pareciera, si fue así, era la raíz de un árbol, tenía duda de que estaba cerca de ese árbol muerto, sentí alegría, y de inmediato me levante, camine más  a prisa, iba a dar el siguiente paso en busca de información cuando, volví a tropezar, pensé en voz alta -“mierda estoy más en el suelo que parado”- a lo que un joven me respondió –“bueno así puedes ver las cosas desde otro ángulo”- Me sorprendí al ver que quien me hablaba estaba acostado casi enterrado en la arena, estaba muy tranquilo para alguien que se encontraba en el infierno.
–“Tienes razón en algún punto”- Le dije.
 –“Debes calmarte más, igual, no eres más que un simple alma en pena”- Contesto con un tono algo arrogante.
De una vez sin salir de mi mente la meta le dije –“En dónde me encuentro?”-.
“Ya deberías saberlo, es el infierno”- contesto aun con ese tono arrogante.
–“Si, pero que parte he cruzado el desierto y creo que me perdí, además estoy buscando información”- dije.
Me miro por encima del hombro y me dijo. –“Ya perdiste la cordura o qué? Acaso no sabes nada, no me hables de esas cosas, y me importa mucho menos si estás perdido o no, ese es tu problema no el mío.”-
Seguí caminando con cuidado y no le preste más atención, siguiendo las raíces pude ver como levemente iba bajando, hasta llegar a la orilla de lo que parecía, una base subterránea. Era un cráter enorme, rodeado de raíces, parecía una fortaleza natural, se podían ver personas acomodadas por debajo, alrededor y algunas encima de las raíces gigantes de ese árbol, pero el árbol solo llegaba hasta el inicio del tronco, -“y lo de más”- pensé. Saque una pequeña hipótesis con lo que mis ojos podían ver, no era un corte “perfecto” ni algo parecido así que no lo habían cortado en esa altura, además de que  parecía que una parte por arriba de donde desaparecía completamente estaba suspendida, era un pedazo de corteza no muy grande, pero tampoco tan pequeño para no verle, era extraño, parecía que estuviera rodeado de algún gas.
Pude ver una especie de escalera que estaba hecha con una de las raíces, fui hasta ella y baje, al ir acercándome destaque un número considerable de personas, más de las que había podido ver antes, sentía que ahora conseguiría algo de información que me ayudara, estaba un poco contento, y me decía a mí mismo -“Ya estás un paso más cerca de la meta, falta poco”- sin imaginar cuan largo seria el camino hasta el final.
Bajando pude ver de nuevo el mismo símbolo que vi en la puerta de esa casa al salir del pueblo, esta vez se distinguía mas, pero estaba casi que oculto, disimulado junto con otros 8 símbolos distintos, pude distinguir 4 de ellos, pero ese símbolo no me recordaba a mucho, simplemente un vago recuerdo de haberlo visto y saber su significado, pero no estaba muy seguro y tenía dudas.
Ya casi llegando al fondo del cráter me puse la capucha de la capa, por la experiencia previa que había tenido no quería llamar mucho la atención, y hacer el menor escándalo posible. Así empecé en la búsqueda de un lugar donde podría tener suerte de buscar información, parecía ser que me encontraba en algo que se podría decir “aldea” y cerca del centro estaba un “bazar”, fui acercándome para ese lugar, observando detalladamente mi alrededor, en busca de una pista, y note que dos personas me miraron intrigadas al parecer por mi aspecto, y note que no solo ellas dos, más adelante cerca del bazar otro me miro igual. Fui viendo stand por stand, escuchando cada cosa que decían, tratando de sacar información, y ver donde podía conseguir, las pláticas eran algo extrañas, y no le podía sacar nada ventajosas. Ya casi habiendo recorrido la mitad pude notar que en un stand había un número un poco inusual de personas, más que en los demás, se trataba de algo raro, estaba viendo al parecer una especie de trueque, el sujeto estaba cambiando algo parecido a una roca, a mí parecer mineral, me acerque a ver. Se podía escuchar la voz de comerciante diciendo: -“Sé que no es fácil de conseguir pero no es imposible, además yo no necesito de eso ni sé a quién venderle”- cuando se me acerco alguien por la espalda, y me dijo simplemente: -“Uro”- Era un maníaco, quizás, me confundió con otra persona tal, pero pude entender que era una especie de clave, así que simplemente me fui del lugar, no quería un escándalo si decía algo y me atacaba por sin motivo, mirando la cara de las personas a mi alrededor, todas tenían caras largas, serias y de mal humor, apresure el paso y seguí investigando.
-“Uro, uro, uro…”- esa palabra resonó en mis pensamientos un tiempo, hasta que, al llegar a un stand, vi algo escondido, de nuevo el símbolo “uro… uro…” un recuerdo llego de la nada, -“Uroboro, el símbolo de la perfección”-, como no eso era, pero que hacían símbolo en el infierno, y a que se querría referir con él.
El stand estaba sin nadie cerca, y solo se veía que poseía un par de manuscritos a la vista, una especie de mezcla quizás para generar fuego, y un poco de tela. Me acerque y mire de por encima los manuscritos, eran solo historias de hallazgos del siglo XVIII.
-“Le interesan alguno de ellos, son los más recientes descubrimientos de la era”- me dijo el anciano.
-“Muchas gracias pero solo ando mirando, aunque no me parecen muy recientes”- Le dije.
-“Oh ya veo, de una época superior, pues no creo que le interese mucho lo que vea”- Me contesto el anciano.
Bajando un poco el tono y enseriando un poco, le dije –“Puede que si haya algo, algo de perfección, o algo parecido quizás de…”- mirándolo fijamente y bajando el tono de mi voz –“Uroboro”.
El anciano pareció un poco extrañado, y alterado, pero mantuvo la calma al contestarme –“Si va a estar hablando cosas absurdas sin hacer una oferta, entonces joven, se puede ir”-
Resignado me fui, ya al menos tenía algo, uroboro, y tenía un lugar al que podría regresar luego. Primero tendría que ver si no encontraba algo más.
Fui a ver de nuevo bien la casa con el símbolo de uroboro que había visto al bajar las escaleras, decidido fui, aunque estaba desorientado, ya que no había seguido un patrón por el cual poder volver en mis pasos, y era un lugar extenso.
Ya había divisado las escaleras, estaba a unos cuantos metros cuando pasando frente algunas casas, sentí un tirón por la espalda, y todo se volvió negro, seguido por un golpe en mi nuca y otro en la boca de mi estómago.
Escuche el sonido de una puerta al cerrar, quisiera decir que me habían tumbado, pero simplemente tropecé (otra vez), en ello reaccione y me quite la tela que tenía, pero era tarde un golpe estaba ya en mi cara, solo vi a 2 personas y el anciano del stand. Tenía ambos brazos inmovilizados, recibiendo golpes en mi cara y mi abdomen, de nuevo sin ver nada, ellos me habían atado y sentado en una esquina.
Lo único que podía pensar era en  el dolor por los golpes que era mucho más fuerte de lo que se podría describir. Ya cuando medio pude controlar el dolor. Escuche la voz.
-“¿Quién te mando?, y ¿como obtuviste esa ropa y esta espada?”-

Soló eso pude recordar...



jueves, 2 de enero de 2014

Hellgate: the twisted forest

De repente logre mirar, y lo primero que sentí fue aquel dolor en todo mi cuerpo, no podía casi ni moverme, luego mis sentidos poco a poco fueron regresando y ese olor putrefacto que abrumaba junto a la poca visibilidad del lugar en el que yacía me llevaron a una confusión inmediata, no conseguía recordar donde estaba, que estaba haciendo, ni como había llegado allí. Pasaron unos minutos, y aun mi olfato no se acostumbraba al olor, pero al menos podía mover mi brazo izquierdo, ya podía controlar el dolor al menos, de uno de mis brazos. No tenia la menor idea de porque me dolía el cuerpo de esa manera, quizás caí en un pozo, y lo que estoy oliendo sea la humedad mas uno que otro cadáver de algún animal, que como yo había caído, pero en tal caso, ¿que estaba haciendo y donde me encontraba para haber caído aquí? Las respuestas que conseguía no eran muy precisas, y solo generaban mas preguntas, paso un buen tiempo antes de poder ser capaz poderme con mas tranquilidad, y aun así el dolor no desaparecía, simplemente estaba allí, se hacia mayor si mis movimientos eran bruscos, no le di demasiada importancia, así que me camine, vi por los alrededores, no veía algún lugar por el cual hubiera caído, si fuese un pozo como pensaba, era extraño, no tenia muy buen presentimiento acerca del lugar, pero igual fui avanzando poco a poco, y tratando de recordar que había pasado, y porque desde hacia algo de tiempo, sentía que alguien me faltaba, paso un buen tiempo hasta que pude ver algo a parte de esa cueva en la que estaba, al salir pude observar que era una oscura noche con algo de niebla, algo parecido a un bosque muerto, y mas allá, algo como un tipo de fuego.

Decidido a cruzar ese "bosque muerto" salí completamente de la cueva en la cual me encontraba, y como había pensado, aunque no quisiera cruzar "el bosque muerto" tendría que hacerlo, estaba totalmente rodeado, pero solo tenia que seguir derecho unos cuantos metros, y saldría, nada fuera de lo normal, me puse en marcha y entre en "el bosque muerto", todo estaba bien, aunque el olor en vez de desaparecer, se agravó un poco, ya mis dudas se iban apoderando de mi mente, y una sensación de que me observaban, la neblina hizo que me desviara, ese fuego que vi al salir de la cueva de repente fue desapareciendo, sin darme cuenta, ya estaba rondando por el bosque sin dirección alguna, trate de guiarme por la luna, y allí fue cuando vi algo que me hizo perder la cordura, no era algo normal, estaba con grandes manchas rojas, y parecía reflejar algo, entre mas miraba para ver que era, se iba tornando de un color amarillo oscuro, y como si de la nada recuerdos y pensamientos grotescos, y mis sentimientos mas oscuros y profundos salieran de nuevo. Un horror incontrolable se apoderó de mi cuerpo, quite la mirada y me fui rápido a un lugar para poder sentarme y calmarme un poco, no pasaron mas de unos segundos hasta que llegue a una pendiente, de al menos 5 metros de altura, y no fue hasta ya tener el pie en el aire que lo note, caí por ella, hasta que un árbol me freno, el dolor era ahora ya insoportable, me costaba respirar, todo mi cuerpo estaba pesado, el olor putrefacto era mucho peor que antes, decidí estar allí unos minutos, fui calmado el dolor, pero aun así sentía pesado mi cuerpo, y con el olor no tuve opción que aguantar, ya tenia mayor control sobre mi mente y en ello decidí levantarme. "Mi cuerpo esta mas pesando y lento que nunca, ¿sera una maldición o que?" Pensé en voz alta, y escuche como alguien decía algo, un leve sonido que pude escuchar, trate de ver si podía encontrar quien era, y si me podría explicar ¿DONDE ESTABA?, camine unos 15 minutos, confundido por la poca visibilidad, teniendo cautela de no caer de nuevo, hasta que llegue a una extraña plaza, con árboles con una extraña forma, y manchados con lo que parecía sangre, y detrás de ellos, vi, el mas extraño de todos, una cruz invertida, no solo eso fue lo que me extraño, si no el hecho de que un hombre estaba clavado, impresionado por tal cosa, fui a ver si al menos, aun respiraba, pero no tenia pulso, y no se nota su respiración, impactado por tal acto, me imagine que era un lugar de actos y ritos inhumanos, y fuera de mi comprendimiento, pero de pronto, el cuerpo empezó a toser sangre, y lentamente fue abriendo un ojo, mientras el otro a penas se movía el párpado, y con voz dolida y agonizante logro decir: -neces ayud..- Sin habla, en shock, con un temor que me se apoderó de mi cuerpo, el dolor, el aroma del aire, todo desapareció, lo único en que pensaba era en correr, nada mas, no había logia alguna, el no tenia signos vitales, ya me había asegurado de ello, porque podía hablar, pero eso no importaba, solo importaba correr y correr cada vez mas rápido, ya cuando vi la salida de ese bosque extraño, sentí como mi pie agarraron y caí, el golpe me hizo sentir de nuevo a dolorido y pesado, y unos cuervos volaron, se posaron en los alrededores, y me miraron fijamente, como si yo fuera su presa, siete cuervos, los cuervos mas extraños que podré haber visto. Mi cuerpo reaccionaba con lentitud, pero cuando pude al menos, arrodillarme, escuche de la nada: -Si te paras y sales del bosque, ya no habrá vuelta atrás- Esa voz espantosa y terrorífica que me hizo sentir pánico, provenía de atrás de mi, pero al darme vuelta, solo hablan 2 de los 7 curvos, grité: -¿Quien eres y a que te refieres? ¿Donde estoy?-. Y volteando a ver donde se encontraba aquel ente misterioso, respondió con risa macabra.  -HAHA! Eso ya lo sabrás, pero tu no eres de aquí, solo te digo que si sigues es lo que elegiste y tendrás que aceptar tu "destino"- Concluyo con un tono de voz desgarrador, y los cuervos alzaron vuelo e hicieron ruido, y estremecieron todo. Logre pararme y salir del bosque, empecé a dirigirme a lo que parecía un sumamente pequeño poblado, ya estaba convencido de que era locura lo que tenia, solo quería descansar en un lugar seguro, si podía, ya cerca de allí, completamente exhausto, pude ver como varias personas estaban acostadas sin mas en el suelo, parecían muertas, fui a ver una de ellas, pero no respondía, y la revise, no tenia signos vitales, intente seguir, y vi a un anciano que estaba con su bastón mirando alrededor, como mirada lamentable, logre entablar una conversación con el. -Buenas señor, discúlpeme usted, pero ando extraviado, ¿podría decirme donde estoy? -me miro y con lástima dijo- No estas perdido, debes aceptar lo que hiciste, estas muerto y pagaras por el mal que has hecho.- Impresionado con lo que dijo, simplemente me di vuelta y fui a buscar a alguien mas, en ello antes de irme me dijo- No estoy loco, ya has muerto, al igual que todos, si ves muchos no aguantan el dolor y permanecen inmóviles, y eso que es solo lo primero-. Solo le di una sonrisa y me despedí, era algo descabellado, aunque algo me decía que si estaba en lo correcto, no le di mucha importancia, y seguí buscando alguien que de verdad me diera respuestas concretas, pero viendo a mi alrededor solo habían ruinas de un viejo pueblo, y en toda la mitad una llamarada, todo un aire de misterio, intente acercarme a ver que ocurría con esas llamas, que era lo que quemaban, cuando de la nada, una voz me dijo: - Aunque no creas es así, bienvenido al mismo infierno- volteó y era un hombre de mediana edad que estaba en una de las ruinas cercanas. -Se ve que no quieres aceptar tu muerte, ya la viste y es real- le conteste asustado: -De que muerte hablas, yo no se de que hablan, ¿que clase de broma es esta?- Me encontraba en shock, quizás era así, y descendí al infierno. -Si no sabes puedes preguntarle al que se sabe, lleva mas tiempo en este maldito lugar, si eres capaz de ir hasta allá- Me dijo, con tono burlón. Le pregunte -¿Quien es y donde lo puedo encontrar?-.  -Ve al "bosque muerto" y si puedes encuentra los árboles extraños. HAHAHAHAHA- Dijo eso y se marcho. Ya no sabia que creer, estaba confundido y aterrado. Me tire en el suelo, me puse a pensar, era aterradora la idea, sentía miedo, pero eso explicaba lo que he vivido, el miedo se apoderó de mi, mi cuerpo se volvió sumamente pesado, hasta el punto de que no podía moverme mas, el dolor incremento de manera súbita, me empezó a costar respirar, y el olor era peor, quizás eran las almas podridas del infierno lo que olía, no soportaba el dolor, no quería seguir en esa situación, pero no tenia escapatoria, simplemente quede allí, pasaron las horas, y yo sin moverme, sufriendo en silencio, mi conciencia ya se había casi estaba por desaparecer. "Ya me he dado por vencido, que caso tiene, estoy en el infierno no tengo mas nada que hacer..." Ya estaba resignado, decidido a entregar mi alma aun sufrimiento, cuando escuche que me llamaban, -Andrés... - Era la delicada voz de una dama, era extraño, me parecía haber reconocido o pensé saber de quien era esa voz, y de ya apunto de saltar al abismo, recordé esa sensación de que me faltaba algo, o alguien, ya había sentido algo parecido con anterioridad, en la cueva. Ya casi entregado al infierno, mi deseo de buscar las respuestas, mi curiosidad, junto a la sensación extraña y el sonido de mi nombre, me llevaron a luchar y no caer en el abismo, la mi voluntad era fuerte, pero ya era tarde para mi, había caído en el tormento, y simplemente sucedió...

Estaba muerto en el infierno, cayo mi mente en lo más bajo del infierno. Pero un ruido me inquietaba, de repente me desperté, estaba tendido en el suelo, pensé que mi mente y mi alma habían sido llevadas al confinamiento del dolor, no se que paso, pero estaba bien y eso es lo que importaba, por extraña razón el olor había desaparecido, pero me sentía mas pesado, no di gran importancia a ello, y fui a buscar quien me ayudara con mis dudas, pero antes de poder dar un paso, vi en el suelo, aquel cuerpo, ese cuerpo que se iba pudriendo bastante rápido, todo eso ante mis ojos, y no era el caso de que estaba descomponiéndose, el caso era, que ese cuerpo, era mi cuerpo. Otra duda mas, si estaba en el infierno, se suponía que había muerto, pero que significaba eso, no me moví hasta que solo quedaron los huesos de mi cuerpo, fue una escena impresionante, pero ya estaba en el infierno, ya no tenia nada mas, y me dio igual, salí de ese lugar, y partí al "bosque muerto".
El camino de regreso me pareció mas largo de lo que era, cada vez parecía que en vez de acercarme, simplemente me alejaba, camine, y camine, no sabia si eran horas, minutos, o no era nada, simplemente camine un extenso tiempo, aquel bosque nunca parecía acercarse, de un parpadeo, estaba a un paso de mi, sin darme cuenta, simplemente con un parpadeo llegue, de nuevo me adentre al "bosque muerto" buscando quien podría estar viviendo allí, y pedirle una consulta para poder tratar descubrir algo acerca de mis dudas, camine, me perdí y seguía caminando por aquel retorcido bosque, buscando alguien, pero no se encontraba nada, ni nadie, a parte de los árboles y unas que otras rocas, seguí caminando hasta el cansancio, me tire al suelo a descansar, estaba perdido y sin un solo rastro de una persona. Tome unos minutos para meditar todo lo que había vivido hasta ahora, me levante y volvió en mi busca de quien me iba a ayudar, camine hasta que mis piernas no dieron más, hasta que pude ver un lugar ya conocido, eran esos árboles de forma extraña, ese lugar macabro donde estaba colgado de cabeza ese hombre, aunque mas macabro y extraño que parezca el único lugar en el que parecía haber alguien "vivo", era allí, donde menos esperaba que podría encontrar algo, decidido por ser el único lugar donde podría encontrar algo de información, además del deseo de poder descansar un poco, de la fatiga de tal travesía, me fui acercando, buscando ese árbol y al sujeto. Ya enfrente de el, la sensación de temor que tenia era leve, pero estaba presente, ¿quien era el? ¿Que hacia allí? ¿Porque estaba allí? Todo eso rodeaba en mi cabeza, peor avance, y bajo unos segundos de silencio, justo cuando iba hacer mi pregunta, hablo, con voz dolorida, como cuando se habla entre despierto y dormido, - vol..vis.te- me arme con algo de valor, y dije - Si he vuelto, pensando que podrías ayudarme con algo.- sus ojos se abrieron y tosiendo simplemente hizo un sonido como, de disgusto. 
-Si, se mucho, se bastante, por algo me tienen aquí.- Con un todo de voz mas normal, pero con furia.
-Tengo unas dud...- No dejo que terminara la frase.
- Se que deseas saber, no todo te lo voy a responder, las cosas llegaran a saberse a su debido tiempo... Primero lo primero, ¡BIENVENIDO AL INFIERO! Aquí solamente hay almas, por ende la fuerza física no es nada aquí se rige por el poder de aguantar el dolor y la maldad de cada alma, aunque en tu caso hallas llegado con tu cuerpo, si podías ayudarte con la fuerza física, pero tuviste un descuido, y veo que acabas de morir no hace mucho, y eso es malo para ti, una vez muerto aquí, sin importar si ibas al cielo, te quedas encadenado.
Suspire y le dije en tono serio -Entonces... ¿Ya no podré salir de aquí?-
-No estas prestando atención a lo que te digo, claramente ya no podrás salir. Este mocoso, si vas a interrumpir así con preguntas estúpidas, ni lo intentes.
-Bien ¿que es este sentimiento de que algo me hace falta?, ¿como llegue aquí?, ¿que hago aquí?, y ¿quien soy ahora?- le dije.
-Para que un cuerpo humano entre a este lugar es necesario que un gran poder te traiga, quien te trajo tendrás que averiguarlo, te hace falta alguien, y quizás bajaste a buscar a esa persona, por eso ese sentimiento, y solamente diré eso el resto de saber quien es, va de tu parte, ya te has dado cuenta que dejaste de ser el mismo, así que te diré, fuiste hace tiempo, uno de los 30 que han podido escapar en todo el tiempo conocido, y pudiste reencarnar en el otro mundo, pero volviste una vez más, y no se a que Efestión. 
Me encontraba ahora con mis antiguas dudas resultas, pero con nuevas dudas.
Un poco confundido le pregunte. - ¿Donde podría encontrar mas información?.
-Bien, para ser te sincero, ahora el infierno no tiene algún Satán desde hace más de 1300 años, y el infierno callo en desorden, los que tienen mayor poder tienen su territorio, en total son 7, y cada territorio esta resguardado por los mas fuertes y despiadados demonios que se encuentran en estas miserables tierras, allí encontraras información, de seguro ellos te proporcionarán información. Pero al ser tu, Efestión el odiado, no creo que la tengas fácil.-
Analizando todo detenidamente, lo mire a sus ojos y le comente. - Si son los mas fuertes demonios, seguro uno de ellos me trajo aquí, y me quito ese alguien que me hace falta.-
Y con un tono serio me contesto. -Al menos veo que tu manera de analizar esta volviendo Efestión, pero y si no te trajeron, y tu viniste atrás de el en busca de tu alguien...-
-En ese caso, tendré que ir pronto a buscarle.- 
-Si pero, ya te dije eres Efestion el odiado, no solo los demonios estarán tras de ti, la rebelión también intentara atacarte.-
-Bien, sea quien sea luchare...-
Y sin poder terminar lo que iba a decir, me interrumpió. - Efestión, Efestión, Efestión- Aun no me acostumbraba por completo, a el nombre ni la idea de la reencarnación. - Pequeño Efestión, se lo fuerte que eres, pero desde que te fuiste, 3 de estos demonios han encontrado unas partes de las reliquias, y la rebelión tomo gran poder-
Estaba aun mas confundido, no sabia de que me estaba hablando -¿Rebelión? ¿Reliquias? ¿Que tiene que ver mi antiguo yo en todo?-
- No es tanto tu antiguo, por que eres Efestión, aun te falta recuperar tus memorias... A ver pequeño Efestión, las reliquias del primer ángel caído que están ocultas por todo el infierno, si puedes ve recordando, son 7 partes... Y la rebelión, aahh la rebelión, ese pequeño grupo que ya tenia unos 20 años cuando llegas, ya no son los mismos, ahora están algunos de las mas putrefactas almas, con mayor poder de maldad, que intentan tratar de agarrar poder en el infierno... Según vayas recuperando tu memoria iras obteniendo detalles...-
- Bien, eso de las reliquias creo que lo pude entender, pero en tal caso, ¿que tiene la rebelión en mi contra?-
- Efestión, Efestión, Efestio...-  Aun no me acostumbraba a la idea de ser la reencarnación de ese tal Efestión,  y menos sin saber acerca de su reputación. Luego de unos segundos de silencio, con un tono de voz con un poco de rabia, intento explicarme. - Te explicare solo por el hecho de que aun no puedes recordar nada de tu vida pasada aquí, pero poco a poco iras descubriendo detalles que faltan acerca de algunas cosas. Aunque desde ya debes saber mi odio hacia la rebelión. Y que no son un grupo pequeño he indefenso como lo era hace siglos atrás, y que según tengo entendido su líder tiene un odio hacia ti por una traición... Así que elijas, lo que elijas, ya no tienes vuelta atrás.
Me quede en silencio por varios segundos, estaba ausente sumergido en mis pensamientos. Cuando escucho: - Efestión, ey mocoso ya estas asustado, te vas a retractar de lo que dijiste antes...-
No se porque pero respondí con furia, pero lo hice. - ¡Así el infierno entero se vuelva mi enemigo, y me cruce con incontables enemigos no traicionaré mi palabra!-
Sonrió malvadamente, y entre lo que pude escuchar dijo: "Eso no es lo que dicen"
- Ya es hora de que te marches, ya hemos hablado mucho.- Me dijo con una sonrisa en su rostro.
Me levanten, pero antes de irme, decidí hacer una ultima pregunta. - ¿Y tu nombre cual es?-
- Eso lo sabrás algún día....- Solo eso dijo, y callo dormido.

Me decidí dormir cerca para recargar fuerzas, y emprender mi viaje, en busca de más información.

Ya luego de asegurarme de que era un lugar "seguro", dormí allí, no ha sido el mejor descanso, si quiera he tenido un buen sueño, solo se que me desperté de golpe, no recuerdo que fue lo que soñé a excepción se lo ultimo que escuche antes de despertar. -"Efestión"- Seguido de el sonido de unos cuervos. Al menos ya tenia mas energías para continuar. Y allí partí en mi aventura.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Haru haru. (Una historia que contar)

 Complicada, así podría describirse la vida de esa joven. Aquella que sufre por amor en silencio… Tenía dieciséis años, vivía con su madre y su hermana en Estados Unidos, luego de que sus padres se divorciaran y su madre no se quedara con más que un departamento en Nueva York.

Le gustaba caminar hacia el instituto, pues decía que era relajante. Se acoplo muy bien a sus compañeros, pero nunca cambio su estilo, ni su música. Cuanto adoraba su música… La música para ella lo era todo, desde que sufrió la desilusión del amor…

- ¡Prométeme que te sentaras a mi lado este año, otra vez! - caminaban hacia el salón de clases, ella y sus tres amigas, Jessica, Helen y Miley.
-Claro. Este… solo por curiosidad, ¿sabes si Joshua estará este año con nosotras?
-Sí…
-Gracias.

 Entraron al salón de clases, había muchas caras nuevas, pero Yuri no presto atención en ninguna. No quería encontrarse con aquellos ojos.

Tomó asiento en su lugar habitual, pues a final de cuentas ese era el último año y ya estaba acostumbrada al lugar. Tomaron las clases, se presentaron a los nuevos, pero Yuri tenía su mente en blanco y no se dio cuenta de aquellos ojos que la miraban.
- ¿Quien es ella? - preguntó Víctor al compañero de al lado justo cuando la chica se presentaba ante la clase.
- Es la coreanita, se llama Yuri.

 Víctor era un estudiante nuevo, que justamente empezó a establecer amistades con Joshua a lo largo del día. Una vez en el receso, Yuri caminaba deprisa con sus amigas, tratando de evitar encontrarse con los ojos que la miraban fijamente. Ella desvió la mirada sonrojada.

- ¡Hey, Joshua! La coreanita parece ser bonita.

- Lo es.

 Justo ahora viene a fijarse en ella, justo cuando ella intenta con todas sus fuerzas olvidarlo.


- A ver, ¿A quién viste tu hoy, Jessica? - como de costumbre, las amigas se juntaban a hacer tareas de tarde y a platicar sobre los chicos o cualquier suceso interesante para ellas. Pero Yuri no tenía nada que decir.

- Bueno Helen, mis bellos ojitos vieron hoy… a Víctor. Ese niño sí que está lindo - las chicas rieron y comentaron al respecto.
- Y tú Yuri, ¿Además de a Joshua a quien más miraste?

- ¿Joshua?

- Sí, Joshua.

- ¿Vas a negar que te morías de felicidad al verlo sentado a tu lado?

-  ¿A mi lado? - Yuri trato de recordar, pero a decir verdad, ni ella misma sabía en que había estado pensando esta mañana. Le atacó un dolor de cabeza…

 Otra semana más, Las clases se iban poniendo difíciles, las amigas seguían juntándose, pero Yuri tenía un nuevo compañero de estudió después de las cinco de la tarde.

 Se reunía con Joshua a estudiar en su casa, pues ya hablaban otra vez. Yuri se controlaba a la perfección, pues ya Joshua no la hacía temblar como antes, pero en cuanto a él, le costaba concentrase mientras la miraba. Sus cabellos negras, su piel, sus ojos…


- Pues… Ya terminamos por hoy.
- Gracias, ¿te llevo a tu casa? Tengo las llaves hoy.

- Gracias.

 En el trayecto hablaron de música, pues a él le intrigaba ese estilo y lenguaje tan extraño. Le pidió que le tradujera unas cuantas palabras, pero a decir verdad nunca se acordó de ninguna.

 Dejó a la muchacha en su casa, y se marchó.

 Los días iban pasando, quedaban ya solo tres meses de clases antes de navidad y dos antes del cumpleaños de Yuri.

- ¿Te parece si vamos de compra hoy? - las amigas planeaban salir de compras.

- Claro, ¿A las tres?

- Sí.
- Yuri, ¿te apuntas?

- Claro.




 Esa mañana, fría y desalentadora, la chica no quería asistir al instituto, pues presentía que algo estaba por sucederle, por lo que se quedó en cama. Pero su madre le obligó a ir, así que se olvidó de sus caprichos y se puso el uniforme del instituto. Tomó un abrigo y un gorro y partió.
Adoraba caminar, excepto cuando el calor o el frío aparecían en exceso.

Su corazón latía desbocadamente, no encontraba el motivo, pero se sentía asustada. A solo una esquina del instituto, divisó la silueta de Joshua. El Corazón le dio un vuelco, pero seguía caminando. ¿Por qué iba a tener miedo de Joshua?

- ¡Yuri! - dijo su nombre. Ella se estremeció, lo miró y camino despacio hacia él.

- Hola.

- Quiero decirte algo…

- Vamos, se hace tarde.---Ella comenzó a caminar, él la miró mientras se alejaba unos cuantos pasos de él.  La tomo de una mano y la giró hacia sí. La besó. Ella abrió grande los ojos, forcejeó, pero se dejo llevar…

Se besaron, sintieron la magia del amor, ella acepto de una vez por todas que no lo había olvidado, que todo el tiempo solo ignoraba el sentimiento. Pero estaban demasiado cerca, lo bastante como para que Víctor estallara en celos y sus amigas la vieran y se sintieran felices…

- Se mi novia…

- Yo… - las lágrimas corrían cuesta abajo por su rostro. Cuantas veces soñó con el momento…

 Novios, fueron novios, la pareja más hermosa que los ojos pudiesen ver… Se amaban.

 Ya todo era oficial, tanto en sus casas como en el instituto. Se juntaban todas las tardes a hacer las tareas, iban al cine o de paseo los sábados.

- ¿Qué te parece si viajamos a tu país para tu cumpleaños?

- Falta un mes…

- No importa.

- Está bien.

- ¿Te parece si mañana vamos al lago?

- Claro.

- Nos iremos después de clases.

- Okey.

- Te pasaré a buscar.

- Le avisaré a mamá.

 Se abrazaban, besos en la frente, en las mejillas, mil te quiero, millones de te amo, esperanza, futuro y destino…

 La muchacha pidió el permiso, fue al instituto, tomó sus clases, sintió el típico dolor de cabeza, pero lo soportó en silencio. Las lágrimas cayeron de sus ojos, pues el dolor era insoportable. Ella mintió diciendo que se acordó de alguien fallecido.

 Una vez en su casa, buscó su ropa, se vistió y sentó frente a la portátil a ver su drama favorito en lo que el tiempo pasaba y llegara la hora de partir.

- Estás muy linda - le dijo él. Ella asintió sonrojada.
 Esa tarde cerca del lago disfrutaron de la mutua compañía, se tomaron fotos, se abrazaron, jugaron, se sentaron a contemplar el lago y se besaron.

- Quiero darte algo para que nunca me olvides.

- ¿Qué cosa?

 Primero le dio un beso en la frente y la abrazó y le susurró algo al oído. Ella se sonrojó y lo abrazó fuerte, estaba realmente feliz de haber escuchado esa palabra de sus labios.

- Tienes que jurarme que solo te lo quitaras cuando dejes de amarme… - le dijo después poniéndole en la mano derecha un anillo. Una simple sortija, que para ella fue la joya más bella del mundo.

- Te juro que nunca me la quitare.

 Él la miró a los ojos y le dijo:

- Prométeme que nunca me olvidaras…



- Hola Yuri.


- Hola Miley, ¿Qué pasa?

- ¿Crees qué este domingo puedan venir al cine con nosotras?

- Dudo que Joshua pueda… tiene compromiso con su padre.

- Oh, ¿pero puedes venir tu?

- Claro.

 Se junto esa tarde con sus amigas y platico un rato con estas sobre lo bien que iba su relación… Ella volvió a su casa sintiendo un pequeño dolor de cabeza nuevamente.

 El dolor de cabeza se hizo cada vez más fuerte, por lo que la muchacha desistió de la idea de mantenerlos en secreto y contárselo a su madre.

- Hoy cuando salgas del instituto iras al médico, toma el dinero, yo tengo que salir con tu hermana, necesito hacer unas diligencias para mejorar nuestra economía, cuídate.

- Gracias mamá.

 Fue al instituto, todo mundo comenzó a comentar y a afirmar que sí estaba más rebajada, que su cabello había cambiado. Pensaron que había enfermado por causa de la ausencia de Joshua de hace apenas dos días.

Fue al hospital, se hizo los exámenes y se sentó en la sala de espera hasta que sus resultados estuvieran listos.

- Kim Yuri, sus resultados están listos.---le anunció la secretaria.

- Gracias.

Tomó el sobre y comenzó a leer los resultados caminando por el pasillo hacia la puerta de salida, donde precisamente se encontraba Víctor.

Ella, al darse cuenta de lo que tenía, sufrió un desmayo y cayó al suelo. Víctor la cargo y la llevo a urgencias, donde el doctor al leer los resultados abrió los ojos como platos… Ella era tan joven…

- ¿Qué es lo que tiene, doctor?---el médico le contestó, Víctor tomó la misma expresión de sorpresa, pero con más nostalgia. De sus ojos cayeron las lágrimas. Caminó hacia ella, tomó una de sus manos y la apretó entre las suyas…

 Al despertarse, ella se encontró con los ojos de Víctor, se le salieron las lágrimas al tiempo que le decía:

- No le digas nada, por favor, no le digas nada. Ayúdame, por favor.---Él la abrazó fuerte y lloró junto a ella.

- ¿Qué quieres que haga?






 Duraron ella y Víctor el mismo tiempo que Joshua estaría fuera, una semana sin ir al instituto, sin contestar las llamadas, sin visitar a los amigos…

- ¿Dónde está Yuri? - preguntó Joshua a sus amigas al ver la tardanza de la chica que nunca llegaba tarde a clases.

- No lo sabemos, ella y Víctor tienen una semana sin venir a clase y la madre de Yuri nos dijo que ellos estaban de vacaciones en su país visitando a alguien y que estarían de regreso hoy.

- ¿Ellos?

- Ay vienen - anunció Helen.

Víctor y Yuri entraron al salón tomados de la mano. Se sentaron los dos juntos e ignoraron los ojos desorbitados que los miraban.

- ¡Yuri!

- Déjala - intervino Víctor hablando fuerte - Ahora está conmigo.

El corazón de Joshua dio un vuelco, la miro, pero ella desvió la mirada. El profesor entró, por lo que Joshua fue a tomar asiento.

 Unas tres semanas más, la misma historia, al parecer el amor que ella había jurado solo era una fantasía. Eso pensó él. Faltaban solo cinco días para el cumpleaños de la muchacha, Joshua decidido a saber la verdad se acercó a ella y le reclamó.

- ¡Dime que esto es solo una broma pesada!

- Lo siento - dijo y la voz se le quebró.

- ¡Yuri! ¿Qué estás haciendo? - le reclamó otra vez, pero ella no contestó, solo comenzó a llorar y a tragarse las mil palabras que quería decirle. Pero se contuvo, no quería verlo sufrir más de lo que sufría justo ahora… Él la sacudió. Demasiado fuerte, demasiado fuerte como para ella soportarlo, pues estaba débil y aunque solo fue una simple sacudida, la sintió como un temblor en su cabeza y se desmayó en sus brazos.

Víctor, que salía del instituto los vio. Retiro a la muchacha de los brazos de quien se suponía era su amigo. Ella despertó en un jadeo, la llevó hasta el autobús, frente a Joshua, donde ella quitándose el anillo frente a Joshua le dijo a Víctor:
- Tómalo, le juré que lo llevaría hasta que lo amara, si sigue viéndolo en mí mano no desistirá, guárdalo… - Con el dolor de su alma, le entrego el anillo a Víctor, subió al autobús que la llevaría a su casa y se marchó.

Detrás de Víctor, Joshua prendido en ira se acercó y comenzó a replicarle:

- ¡Se supone que eres mi amigo! ¡¿Por qué ella?! ¡¿Por qué?!

- No tengo porque hablar contigo…

- ¡Oh, si tienes! ¡Por tu culpa ella me ha dejado atrás!

- ¿Qué? ¿Acaso no te cabe la idea de que ella me prefiere a mí?

- ¡Cállate!

- Entiéndelo, ¡ella ya no te ama! - le dijo tocándole fuerte la frente con el dedo a Joshua. Este liberó su ira y lo golpeó.
Se fueron a los golpes, sus otros amigos se acercaron a separarlos. Salieron agredidos todos, pero lograron separarlos. Dejaron a Víctor solo y dejaron a Joshua en su casa.

Joshua con el corazón hecho añicos, se metió al baño, dejó que el agua callera sobre él. Golpeó el espejo con el puño y lo agrieto. Salió de la ducha, se sentó en un sofá a pensar, pero la rabia lo consumió nuevamente, por lo que se paró y comenzó a estrellar todo los que se encontraba a su alcance.

Lloró, gritó, siguió rompiéndolo todo en su cuarto, mientras su madre desesperada tocaba su puerta en un intento por saber que le pasaba.

- ¿Por qué Dios? - dijo. - ¿Por qué ahora que la amaba tanto? ¿Por qué? Te seguiré amando, Yuri. Día a Día, te seguiré amando no importa que pase… Día a Día…

Duró allí dos días encerrado. Salió, fue en busca de sus amigos. Se planteó que iba a encontrarla, que le haría decirle la verdad. La buscó por todas partes. Recordó el lugar que ella visitaba cuando se sentía deprimida, fue a buscarla allí. Sus amigos le acompañaron, pues ya no les quedaba de otra.

No la encontró, busco en todos los rincones del lugar, pero no estaba allí. Bajo al estacionamiento, subió al auto de su amigo y tiró la vista alrededor hasta dar con aquellos
ojos negros que tanto ansiaba ver. Estaba con Víctor, quien al verlo sonrió y poso un brazo tras el cuello de la chica y sonrió.

Joshua salió del auto, caminó hacia el de Víctor. Golpeó con el puño fuerte la parte delantera del auto y comenzó a preguntarle a la chica, que a pesar de tratar de sonreír, sus ojos le decían todo lo contrario.

- ¡Júrame que no me amas! ¡Mírame a los ojos y dime que no me amas! ¡Vamos! ¡Dilo! ¡Dime que no me amas!

La muchacha sentía la presión en la cabeza, su corazón destruido palpitaba fuertemente, deseaba correr a sus brazos, pero se contuvo y le grito con los ojos llenos de lágrimas:

- ¡No! ¡No te amo! ¡Déjame en paz! ¡Ve y vive tu vida y déjame a mí mo…!

- ¡Déjala en paz! - la interrumpió Víctor justo a tiempo - ¿Qué no vez que ya no quiere nada de ti? ¡Hazle caso y lárgate!

 Joshua con el corazón partido en millones de pedacitos se alejo. Tanto ella como él estaban destrozados.
 Un día después, en la mañana, Yuri tomó un mechón de sus cabellos en las manos, lo acarició y este se le quedó en las manos. Fue quitándolos uno por uno, las lágrimas caían una y otra vez de sus ojos. Se metió a la ducha, dejo que el agua le callera de la cabeza a los pies mientras ella lloraba su dolor. Al salir de la ducha, se vistió, cubrió su cabeza con un gorro y llamó a Víctor. Faltaba solo dos días para su operación y para su cumpleaños, ella necesitaba hablar con Joshua antes de que ese día llegara.

- ¿Pasa algo?
- Por favor devuélvele el anillo y dile la verdad, dile que lo amo, por favor. No importa lo que pase dile la verdad Víctor. - Le rogaba Yuri aferrada a su camisa. - Dile la verdad.

- Yuri…

La muchacha le pidió a Víctor que la llevara a su casa, que no quería morir cerca de su madre, su hermana o de Joshua. Lloró hasta quedarse dormida en los brazos de Víctor, quien se la llevó lejos de su casa, pero sí cerca del hospital.


- Espero que esto sea lo correcto, Yuri.

- Lo es.



11 noviembre…

- ¡Hey! D.J. ¿no es ese Víctor?

 El muchacho se bajo del auto cuando Daniel le señaló a Víctor entrando al hospital. Los otros se bajaron también y lo siguieron.

- ¡Hey, Víctor! ¿A dónde has llevado a Yuri?
- Ella está dentro.

- ¿Qué tiene?

- Entra y pregúntale tu mismo.

Víctor los llevó a la habitación, sonde Yuri los recibió con una sonrisa. Al verla, los muchachos notaron lo cambiada que estaba la chica.

- ¿Dónde está Joshua? - preguntó con ojos estrellados. Al ver que nadie le contestó, se sintió inquieta y miró fijamente a Víctor.

- ¿Crees qué a él le gustaría estar aquí después de todo lo que le dijiste?

- ¿Pero…? ¿No le importó saber que…? ¡Víctor! ¿Acaso no le has dicho nada? - preguntó desesperada.

- Lo siento… - dijo este bajando la mirada y saliendo de la habitación.

- ¿Qué ocurre? - quiso saber Samuel.

 La muchacha comenzó a contar su historia. Los muchachos quedaron en blanco al darse cuenta del porqué de todos los cambios de la chica. Las lágrimas cayeron por su rostro una vez más. Se sentía defraudada, Víctor le había fallado.

 Comenzó a llorar y a decir que quería ver a Joshua, pero el doctor entro en ese mismo instante.

- Lo siento señorita, pero ya es hora.

D.J. Salió de la habitación corriendo. Él era el mejor amigo de Joshua y necesitaba decirle la verdad antes de que Yuri entrara a la sala de cirugías.

Tomó el ascensor, saco el celular, marcó el numero de su amigo y esperó a que este contestara.

- Aló.

- Tienes que venir al hospital, Yuri…

- ¿Qué le pasa?

- Joshua, Yuri tiene cáncer en el area del cerebro. La van a… está por entrar en la sala de cirugías…

Joshua dejó caer la mandíbula, abrió los ojos como platos y comenzó a la carrera para llegar al hospital.

Corrió hasta que las fuerzas se le agotaron, abrió de un portazo las puertas del hospital, corrió por los pasillos en busca de la habitación, que al entrar encontró vacía. Las lágrimas se deslizaron por su rostro y gritó su nombre.

Caminó desesperado hacia la sala de cirugías, y mientras lo hacía se encontró con Víctor allí. Tenía planeado pasarle de largo, pero Víctor lo tomó por la muñeca y entregándole el anillo de Yuri le dijo:

- Perdón, te mentí, ella solo te amaba a ti...

El corazón le palpitaba fuerte, entró a la sala de espera donde se encontró con sus amigos.

Del otro lado de la puerta, acostada en la camilla, Yuri comenzó a recordar cada momento al lado de Joshua. El primer beso. Las noches en el cine, las tardes de estudio y el último día de felicidad juntos en el lago, las foto, los abrazos, las bromas, su sonrisa y aquella palabra que la hizo sentir viva.

- Saranghaeyo Yuri… - dijo Joshua del otro lado de la puerta. Sí, esa había sido la palabra que él le había dicho al oído, la palabra que escucho Yuri otra vez mientras estaba recordando aquellos momentos.

- Naega saranghaeyo Joshua… - dijo con lágrimas en los ojos recordando la sonrisa de Joshua y murió…

Las puertas se abrieron, el doctor empujaba hacia afuera la camilla con el cuerpo inmóvil de Yuri. Joshua sujetó la camilla y apretó las manos en torno a la baranda, mientras el doctor le explicaba a Daniel y a Samuel que había muerto antes de que ellos comenzaran, pero que mencionó algo en un lenguaje extraño.
- Saranghaeyo… - repitió Joshua con lágrimas en los ojos cayendo de rodillas frente a la camilla.

- Sí, eso ha dicho…

 Con el corazón destrozado, un hueco incurable en el pecho y lágrimas en los ojos, Joshua le dijo a Yuri sus últimas palabras

- ¡Oh, girl! Yo lloro y lloroI cry, cry.. ¡You're my all! Say Goodbye, bye... ¡Oh, my love! ¡Don't Lie, lie! ¡You're.. my heart! Say goodbye....
Fin...