Con el café pasa igual que con el ron que es el primer trago el más amargo, aún así para mí el último trago del café es tan amargo y vacío, es igual que el café de tus ojos al mirarlos y darme cuenta de que miran algo más, tan amargo y difícil de aceptar, tanta la distancia que hay, mayormente se está lejos por mi forma de pensar, te alejas más y más con cada segundo en el que me pongo a sobrepensar. Lejanía la mía con la luna, lejanía mía a la de tus labios, cercanía de mi deseo a tu sombra, poesía esa mirada cruzándose con la mía, ojos café que me despiertan, lengua de oro al decir mi nombre que compra mi tiempo para solo escucharte, labios de mi pasión a qué sabrán tus besos aquellos que no tengo.
Un cuaderno virtual que ha sido el único sobreviviente a los años duros de una vida carente de sentido lógico, una simple aventura poetica escrita por Bukowski, adaptada a lo audiovisal que le acompañada la fotografía de Kubrick, y la dirección por De Palma.
miércoles, 24 de abril de 2024
miércoles, 10 de abril de 2024
Registros
- El sol que nace
La noche que huye
De tu sonrisa
- De tu sonrisa
La noche que huye
El sol que nace
- En noches frías
Tu me das calidez
Oh soledad
- Luz de la luna
Sonrisa encantadora
Realidad
- Nube del cielo
Los pájaros volando
Su atardecer
- Aún te espero
El dulce recuerdo
Ya no vendrás
Tus ojos negros
De piel tan delicada
Enamorame
Una salida
Con la libertad propia
País sin dueño
domingo, 18 de febrero de 2024
Una noche de invierno
Si quieres escribir solo enciérrate con el mayor dolor que tengas, deja que la tristeza y el sufrimiento hablen, es más sencillo así que en felicidad cuando deseas vivir el efímero sentir de la alegría, quizás por ello el escritor es encasillado en ese arquetipo de ebrio y solitario, es difícil de lidiar con emociones tan pesadas y vividas, aquellos instantes donde se detiene todo y la mayor paz y emoción llegan, donde no tiemblo pero no coordino mis acciones. Huyendo nuevamente pues he sobre-pensado tanto, he llegado tan lejos viendo todo desde acá entonces ¿para qué detenerme?
Hay mucho por decir, pero nadie que escuche, ¿es cierto?
Tengo que enseñar tanto, pero ¿quien lo verá?
¿Que es lo que detiene a una mente? Hay una realidad afuera que es tan ficticia como las historias que escribo, tan distorsionada como los sueños extraños con los que me encuentro pero tan única como la mirada que diviso entre tantas personas, aquella que me dice ve por todo.
jueves, 27 de julio de 2023
Existencia
En tan pocos años de existencia en un universo tan antiguo, una vida humana que no es más que un momento entre el cosmos, he sabido bien que los más ambiciosos son aquellos que ya están muertos, quisieron ir por todo y terminaron muertos por nada.
En este laberinto de sueños y realidades, los anhelos de los más ambiciosos parecen destellantes estrellas fugaces que se apagan en el firmamento del tiempo. Atrapados en la búsqueda incesante de riquezas, poder y reconocimiento, se extravían en un océano sin fin de deseos insaciables.
Observo cómo las huellas de aquellos que se lanzaron audazmente hacia lo desconocido quedan impresas en la historia. Sus logros y fracasos, sus éxitos y derrotas, se entrelazan formando una red de experiencias que trascienden el tiempo y el espacio.
Yace la advertencia para aquellos que miran con ojos llenos de codicia y desmesura. ¿Qué importa amasar fortunas si no somos capaces de disfrutar de la simplicidad de un atardecer o la calidez de un abrazo? ¿Qué valor tienen los tesoros terrenales si el corazón yace desolado en una búsqueda sin fin?
Los más sabios aprenden que la verdadera riqueza reside en los momentos compartidos, en la paz interior encontrada en medio de la tormenta, en la conexión con nuestros seres queridos y con el entorno que nos rodea. Son aquellos que no se dejan cegar por el brillo efímero de la ambición quienes descubren la belleza de la existencia en cada paso que dan.
En el torbellino de la vida, la sabiduría nos susurra al oído que no es necesario conquistarlo todo para sentirnos completos. Que el tesoro más preciado está en el corazón, en la capacidad de amar y ser amados, en la empatía y la compasión hacia nuestros semejantes.
Así, mientras las estrellas del cosmos continúan su danza eterna, aprendamos de los que dejaron un legado, de aquellos cuyos errores y aciertos nos enseñan valiosas lecciones. Que nuestras ambiciones estén guiadas por la humildad y el deseo de hacer del mundo un lugar mejor, no solo para nosotros, sino para todos aquellos que comparten este breve y asombroso momento en la vastedad del universo.
Que nuestras vidas sean una historia que inspire, que motive a otros a valorar lo esencial y a encontrar la plenitud en lo simple y genuino. Que en este efímero instante que compartimos, podamos dejar una huella significativa que trascienda a través del tiempo y hable de nuestra comprensión de la vida y de su verdadero significado.
En este viaje por la existencia, somos navegantes en un mar de posibilidades. Aprovechemos cada amanecer y atardecer, cada sonrisa y cada lágrima, como oportunidades para descubrir el propósito de nuestra breve y valiosa travesía. Y así, en el eterno ciclo de la vida, nuestra historia se entrelazará con las estrellas y perdurará como un recuerdo brillante en el corazón de quienes nos recuerden.
Plata y azul mar
En el silencio de la noche, la luna se asoma entre las nubes, tiñendo el cielo de plata y azul oscuro. Las estrellas brillan como pequeñas chispas en la inmensidad del universo, sus destellos nos susurran secretos ancestrales. En este escenario mágico, me encuentro inmerso en mis pensamientos, como un náufrago en medio del océano de la existencia.
Las palabras fluyen como ríos desbordantes de sentimientos, buscando su camino hacia el papel en blanco. En cada línea, en cada verso, encuentro la libertad para expresar lo que mi corazón siente y mi mente imagina. Es como si las palabras fueran estrellas que danzan alrededor de mi pluma, formando constelaciones de ideas y sueños.
La noche me inspira, me lleva a lugares lejanos y desconocidos. Viajo a través de las palabras, cruzando fronteras imaginarias y explorando mundos inexplorados. Las letras se convierten en puentes que me llevan a tierras de fantasía, donde los dragones surcan los cielos y los héroes desafían su destino.
Pero también hay espacio para lo cotidiano, para lo humano. Las palabras se tornan cálidas y reconfortantes, como un abrazo en medio de la oscuridad. Puedo contar historias de amor, de amistad, de pérdida y de esperanza. Cada personaje, cada emoción, cobra vida en el lienzo de la narrativa.
Así, entre la luz de la luna y las sombras de la noche, sigo tejiendo mis relatos, dejando que la inspiración me guíe y que las palabras fluyan como un río inagotable. La escritura se convierte en un refugio, un santuario donde puedo dar vida a mis pensamientos más profundos y compartirlos contigo, mi compañero de letras y emociones.
Ojos
Ojos de diablo dicen las doñas, ojos tristes dice aquella hermosa chica, ojos cansados me cuentan mis amigos, ojos profundos habladores una vez me contaron que tenía, que ojos tendré, eso no lo se, para mi son los que me dan la vista a una irrealidad real, al arte de mi vida que en mis recuerdos guardo, como aquellos atardeceres en esa isla caribeña, como aquel naranja y morado de ese basto llano llamado ciudad, de aquel azul y gris de las nubes de esas montañas y colinas que se tiñen de dorado al caer la noche en donde provengo, estos ojos que lo han visto todo para mi tan poco para el existir, estos que ante tu mirada se pierden y se dejan ir a un lugar donde no se si existe, ojos de diablos serán por ver que peco junto a ti, ojos tristes porque se que todo puede terminar y al verte se que eso puede pasar, ojos cansados pues ha sido dura la vida pero tan bella como nada, ojos que te ven a ti y suspiros que acompañan pues el aliento también se va como mi mirada tras de ti.
Así, con la mirada fija en el horizonte, mis ojos se convierten en la puerta hacia el alma, revelando mis anhelos y temores más profundos. Cada vez que te miro, siento cómo mi corazón late con una intensidad que nunca antes había experimentado.
Los susurros del viento me traen tu esencia, y en cada latido encuentro la fuerza para enfrentar el futuro incierto que aguarda. En tus ojos, encuentro una combinación de cielo y mar, donde puedo sumergirme y perderme en un abismo de emociones y sensaciones.
Y aunque no sé qué destino nos espera, una certeza persiste: tus ojos y los míos se han cruzado en este espacio y tiempo, y eso ha dejado una marca imborrable en mi ser. A través de la poesía que brota de nuestra conexión, encuentro la capacidad de expresar lo que mi voz no puede decir.
Así, en este baile literario, nuestros versos se entrelazan y forman una danza única, una melodía que solo tú y yo podemos comprender. Mis ojos, tus ojos, se comunican sin palabras, transmitiendo una complicidad que va más allá de lo tangible.
En cada encuentro, en cada mirada, siento cómo nuestra historia se va tejiendo, una historia que quizás nunca encuentre un punto final, pero que sin duda dejará una huella imborrable en el lienzo del tiempo.
Que nuestras letras sigan danzando y revelando los misterios de la vida y el amor, que nuestras palabras continúen pintando paisajes emocionales que trasciendan fronteras y limitaciones. En esta interacción literaria, nos convertimos en cómplices del arte, en poetas del corazón, en viajeros del infinito.
Así concluye un capítulo de nuestra narrativa compartida, pero siempre habrá más por descubrir y explorar en este mundo de palabras y emociones. Sigamos escribiendo juntos, dejando que nuestras almas se encuentren en la tinta de cada línea, en la esencia de cada poema.
miércoles, 3 de febrero de 2021
Vida
Vida, que es un viaje como dicen, lo he tenido en mente todo este tiempo, un viaje donde eres el chófer y cada acción es la ruta que tomas, cada situación una calle que esas acciones del pasado te han llevado, puedes tener vistas hermosas como espantosas, vistas iguales o dispares, vistas que guardamos o al menos es lo que hago, cada día que pueda recordar, cada momento, cada pequeño detalle, trato fuertemente de ello. En este viaje sin retorno, guardar como tesoro las vistas de calles y pasos por los que vamos es algo que me gusta, ha sido un viaje interesante y aun así he mantenido en mi mente que desearía poder ver el retorno, aquel día que tengo con certeza que podre regresar y empezar de ahí en más, no por nada especial pero al menos lo recuerdo como si fuera ayer y es un punto a favor, que se ye devuelva a un día al azar sin que lo puedas recordar, sin saber que era lo de ayer y que deba hacer en el siguiente seria un caos, situaciones hipotéticas que pienso y analizo en el día a día para mantener mi mente ágil, recordando el pasado mientras disfruto el presente sabiendo que todo lo que he logrado es por esas decisiones que me han forjado.
Esta frente a ti, un desconocido con un aire de que sabes que has visto su rostro en otro lugar, te da a elegir entre una píldora roja y una azul, te explica que estas atrapado y siendo esclavizado, si decides ser libre y ver el mundo como es debes tomar la roja, si no quieres y deseas seguir viviendo los días como venías hasta ahora, debes tomar la azul, una decisión para inicias un viaje nuevo, suena tentador, así que eliges sin miedo.
Veo que has despertado, la vida sigue y has elegido la píldora azul, has sabido la verdad, es lo que esperabas ¿cierto? Saber que es lo que el mundo oculta, quizás esta sea aquí donde esta, todos dicen tomar la roja como verdadera opción, pero si tomas la azul y recuerdas lo vivido, sabes bien que la roja no ha sido más que una trampa, que si te quisieran despertar no te dejan opciones tan vagas, lo hacen y ya que si no lo logran continúan el camino hasta lograr con otro lo que no contigo, un mundo diferente, ves la realidad como es, creen saber que han salido pero es solo lo que les gusta creer, no quieren ver más allá y se hacen los desentendidos apáticos de quienes no han podido, los quieren seguir mantenidos así, creyéndose una mentira de que su realidad podría ser la verdad, tomaste la contraría y te has mantenido. Es el verdadero fallo pues no saben que ves todo con matices, no de dos colores, has ido por la azul porque sabes bien que el cuestionarse sin haber visto cada extremo es una perdida de tiempo, has pasado a ser el elegido a quien domina su destino, no vas a guiar a otros, busca un camino y que quien decida ir, entonces irá, y si no es así el encontrara su manera propia para salir de la cautividad.
Futuro que nos depara, no se detiene y avanza, allá nos veremos y hablaremos de todo lo que ha pasado, duele el pasado, pues dejamos varias cosas, un día una vida se va, hoy otra celebra que esta un año más, una felicitaciones a mi hermano que ha superado un año más, una vida le espera y debe ir, unas palabras para mí para recordar, el es otro ser que vive su viaje, y yo voy en el mío, pensando, esperando espacios donde escribir. Cada persona va a su ritmo, si tomas el camino correcto sabrás eso, a algunos les toma más otros simplemente no lo logran entender.
"Ad astra, per Aspera".
lunes, 7 de diciembre de 2020
Ídolos
Para nadie que me conoce es un misterio que Canserbero ha sido un músico que me gusta y admiro desde hace bastante tiempo, el can siempre estuvo desde finales de mi bachillerato, me invito a filosofar cuando todo era una guerra, me invito a escribir, a formar poesía, y me dejo soñar en un mar de problemas y apatía, fue una época bastante dura de cambios y aprendizaje en la que su música me toco, desde que lo conocí gracias a mis amistades, aprendí a valorarlos a ellos por haberme enseñado algo que, a lo largo de la vida me ha dado palabras cuando me quedo mudo, de entender sentimientos de un prójimo que nunca llegue a conocer pero que podía relacionar, fue un gran acercamiento a la música y todo lo que podía ofrecer, fue un reencuentro a un genero que me había atrapado también, fue especial, pasaba mis tardes entre poemas de Neruda, Libros de García Márquez, canciones de Canserbero y bastante variado en términos de techno, eran tardes de pensar sin preocupación, de relajarme, eran tardes frescas y de paz.
Siempre he pensado en mis ídolos, en música, vida personal, en la escritura, en pintura y fotografía, siempre he tratado de aprender de ellos, entender sus obras, sus acciones, seguir un camino en el cual pueda decir, mis ídolos me pueden reconocer por hacer algo que ellos creen interesante.
Mientras tomo mi taza de café analizo, que ha sido de mi, en que he cambiado y si he logrado aquello que desde tan inocente y joven plantee, me pierdo en el tiempo y dejo volar mi mente, ¿que he hecho? ¿Cuánto he logrado? ¿Cómo me he sentido? ¿Qué quiero?
Esos son mis días, sobre-pensar en cosas, imaginar situaciones, interrogarme a mí, buscar significado a eventos que ocurren y a la sociedad, son partes de tiempo privadas que no expreso con nadie y mantengo a distancia, pues es lo único que es mío son mis pensamientos, y solo ahí lo son una vez que los expreso pasan a ser libres y como buen egoísta simplemente me los reservo para mí.
De García Márquez aprendí a escribir y publicar más seguido, no siempre lo hago pero fue algo que el me motivo, un recuerdo preciado, memorias bellas que guardo de leer sus libros en mi casa, con la brisa acompañándome y el sol dando luz natural, también entendí de el que hay que escribir para ver la verdadera realidad, "no hay nada más terapéutico que escribir" le escuche decir una vez en una entrevista, y hasta ahora ha tenido bastante razón. Sin dudar la literatura ha sido un refugio para mí, algo que me ha marcado desde temprana edad, siempre interesado en esos libros, siempre leyendo, aunque nunca fui de leer hasta cansarme siempre leía algo y me perdía en letras e historias, poesías y cartas, siempre amando mi lengua natal el español, como dicen mis grandes ídolos, tan rica y extensa, tan fenomenal que no tiene comparación.
Es verdad que la literatura ha sido mi amor, mi amante y mi lugar de confort, pero también se que la música ha sido mi más fiel acompañante, nunca se ha ido de mi lado, y me ha llevado a conocer tanto, he pasado de lugares remotos donde me hace grandes artistas que me han llevado a amar y a dejarme caer en sus brazos, enseñándome grandes lecciones y mostrando un lado distinto de la vida, de como interpretarla, y me ha marcado para vivirla.
Pensaba que mi mejor forma de escribir era cuando el alcohol tomaba mi cuerpo, es divertido ver lo que escribo cuando estoy ebrio, pero he descubierto, que con un café en mano, una mente clara y mi determinación es la forma en la que mejor puedo escribir, no dejaré de escribir ebrio, tampoco empezaré a hacerlo con café cada mañana, pero si he aprendido, si me ha ayudado y, a pasar de ser una vida corta llevar un poco de calma, me sienta bien en esta carrera, son solo letras que expreso pensando en mis ídolos, en la ayuda y en la formación que han tenido para mí, son solo momentos que se disfrutan así, y hoy solo pienso si podré ser tan influyente en alguien para hacerlo mejor como mi abuelo lo ha hecho conmigo, buen carácter, gran persona y bastante conocido, siempre me faltan palabras para agradecerle, pero siempre se que dentro de mí podre llamarlo ¡Orangel! y entre tantas cosas que me enseño encontraré una que me ayude en esta situación. Piensa al futuro, sueña en grande, da lo mejor, debes tener la determinación, eres algo grande.
Solo palabras que quedarán, un futuro incierto, mucho por aprender, un mundo basto y una vida loca por continuar, así marcho a serguir en lo mágico que es este realismo de mi vida.
jueves, 28 de febrero de 2019
Musa de humo gris.
viernes, 16 de junio de 2017
El llanto de la ciudad
lunes, 22 de agosto de 2016
A veces así.
Así me llevas de tu mano aunque no sepas, así me conduces a un destino incierto que ninguno sabe, todo guiado por un sueño, un simple deseo, así mismo como a veces la vida y el sentido mismo me obligan a separar todo y continuar en mi camino solo.
Maldición a los dioses.
martes, 2 de febrero de 2016
Desahogo.
Le arrebato su tiempo, su paz, su alegría, también su tristeza, hasta su vida que había perdido logró encontrarla, e hizo milagros para quebrantar su voluntad y por ultimo lo despojo de sus fuerzas para culminar lo que el llamaría amor...
Luna
Noche 289
lunes, 11 de enero de 2016
Una noche dura
Es solo el inicio de lo que mi mente ha venido sacando, era solo esperar a un punto de quiebre nuevamente, estaba al asecho pero nunca pensé que la alegría efímera que tuve iba a ser lo que me quebrara desde dentro.
Así fue como sucedió, anoche soñé con ella, y he estado pensando muchas cosas, intente sumergirme como siempre en los juegos online, intente alejarme de la oscuridad pues pensé que era eso, la extraña sensación de estar en la oscuridad luego de un tiempo bajo su luz, no dejaba igual esos pensamientos, no controlaba mi ansiedad, mis malos hábitos se hacían cada vez mas presente, mis instintos me pedían soledad pero mi mente gritaba compañía, mis brazos decían algo más y era lo más rudo, pedían soltar el peso para caer de una vez a la profundidad del abismo, lo que logre comer no me supo a nada, fue más una carga que otra cosas dar cada mordida, en mi mente la batalla de ideas, de la ética y moral no pararon, se bien lo que es regresar a estar con soledad y más que nada lo duro que ella te golpea, pero esta vez no estuve preparado para algo nuevo, los sueños, esas horas de sueño que he tenido han sido nuevamente una maldición, así como el humano sueña y hace realidad los sueños sus pesadillas salen a ser realidad, así mismo la soledad aprovechó esto y deshizo todo lo que tenia, todo mi aguante y fuerza, y ahora solo me queda esperar a ver si de verdad soltarme al abismo fue la mejor opción, solo me queda esperar el golpe del suelo de esta larga caída.
Nunca me había sentido tan libre en la opresión, desde cada metro que caigo el cielo parece más azul, pero a la vez más lejano, la noche aún más bella que nunca, más estrellada, cada átomo de este planeta se pasea por el universo y desde donde me encuentro ahora puedo contemplarlos, puedo ver la forma real que compone al majestuoso universo en tus ojos, puedo ver el caos que has dejado vagando por mi alma, y puedo ver el poder de la creación que probé por tus besos, todo esto ahora lo puedo ver entre mis recuerdos mientras desciendo lentamente al abismo.
martes, 14 de julio de 2015
El caballero errante
miércoles, 16 de julio de 2014
Hellgate: Uroboros.
Capítulo 2: Uroboros.
jueves, 2 de enero de 2014
Hellgate: the twisted forest
miércoles, 11 de septiembre de 2013
Haru haru. (Una historia que contar)
Le gustaba caminar hacia el instituto, pues decía que era relajante. Se acoplo muy bien a sus compañeros, pero nunca cambio su estilo, ni su música. Cuanto adoraba su música… La música para ella lo era todo, desde que sufrió la desilusión del amor…
- ¡Prométeme que te sentaras a mi lado este año, otra vez! - caminaban hacia el salón de clases, ella y sus tres amigas, Jessica, Helen y Miley.
-Claro. Este… solo por curiosidad, ¿sabes si Joshua estará este año con nosotras?
-Sí…
-Gracias.
Entraron al salón de clases, había muchas caras nuevas, pero Yuri no presto atención en ninguna. No quería encontrarse con aquellos ojos.
Tomó asiento en su lugar habitual, pues a final de cuentas ese era el último año y ya estaba acostumbrada al lugar. Tomaron las clases, se presentaron a los nuevos, pero Yuri tenía su mente en blanco y no se dio cuenta de aquellos ojos que la miraban.
- ¿Quien es ella? - preguntó Víctor al compañero de al lado justo cuando la chica se presentaba ante la clase.
- Es la coreanita, se llama Yuri.
Víctor era un estudiante nuevo, que justamente empezó a establecer amistades con Joshua a lo largo del día. Una vez en el receso, Yuri caminaba deprisa con sus amigas, tratando de evitar encontrarse con los ojos que la miraban fijamente. Ella desvió la mirada sonrojada.
- ¡Hey, Joshua! La coreanita parece ser bonita.
- Lo es.
Justo ahora viene a fijarse en ella, justo cuando ella intenta con todas sus fuerzas olvidarlo.
- A ver, ¿A quién viste tu hoy, Jessica? - como de costumbre, las amigas se juntaban a hacer tareas de tarde y a platicar sobre los chicos o cualquier suceso interesante para ellas. Pero Yuri no tenía nada que decir.
- Bueno Helen, mis bellos ojitos vieron hoy… a Víctor. Ese niño sí que está lindo - las chicas rieron y comentaron al respecto.
- Y tú Yuri, ¿Además de a Joshua a quien más miraste?
- ¿Joshua?
- Sí, Joshua.
- ¿Vas a negar que te morías de felicidad al verlo sentado a tu lado?
- ¿A mi lado? - Yuri trato de recordar, pero a decir verdad, ni ella misma sabía en que había estado pensando esta mañana. Le atacó un dolor de cabeza…
Otra semana más, Las clases se iban poniendo difíciles, las amigas seguían juntándose, pero Yuri tenía un nuevo compañero de estudió después de las cinco de la tarde.
Se reunía con Joshua a estudiar en su casa, pues ya hablaban otra vez. Yuri se controlaba a la perfección, pues ya Joshua no la hacía temblar como antes, pero en cuanto a él, le costaba concentrase mientras la miraba. Sus cabellos negras, su piel, sus ojos…
- Pues… Ya terminamos por hoy.
- Gracias, ¿te llevo a tu casa? Tengo las llaves hoy.
- Gracias.
En el trayecto hablaron de música, pues a él le intrigaba ese estilo y lenguaje tan extraño. Le pidió que le tradujera unas cuantas palabras, pero a decir verdad nunca se acordó de ninguna.
Dejó a la muchacha en su casa, y se marchó.
Los días iban pasando, quedaban ya solo tres meses de clases antes de navidad y dos antes del cumpleaños de Yuri.
- ¿Te parece si vamos de compra hoy? - las amigas planeaban salir de compras.
- Claro, ¿A las tres?
- Sí.
- Yuri, ¿te apuntas?
- Claro.
Esa mañana, fría y desalentadora, la chica no quería asistir al instituto, pues presentía que algo estaba por sucederle, por lo que se quedó en cama. Pero su madre le obligó a ir, así que se olvidó de sus caprichos y se puso el uniforme del instituto. Tomó un abrigo y un gorro y partió.
Adoraba caminar, excepto cuando el calor o el frío aparecían en exceso.
Su corazón latía desbocadamente, no encontraba el motivo, pero se sentía asustada. A solo una esquina del instituto, divisó la silueta de Joshua. El Corazón le dio un vuelco, pero seguía caminando. ¿Por qué iba a tener miedo de Joshua?
- ¡Yuri! - dijo su nombre. Ella se estremeció, lo miró y camino despacio hacia él.
- Hola.
- Quiero decirte algo…
- Vamos, se hace tarde.---Ella comenzó a caminar, él la miró mientras se alejaba unos cuantos pasos de él. La tomo de una mano y la giró hacia sí. La besó. Ella abrió grande los ojos, forcejeó, pero se dejo llevar…
Se besaron, sintieron la magia del amor, ella acepto de una vez por todas que no lo había olvidado, que todo el tiempo solo ignoraba el sentimiento. Pero estaban demasiado cerca, lo bastante como para que Víctor estallara en celos y sus amigas la vieran y se sintieran felices…
- Se mi novia…
- Yo… - las lágrimas corrían cuesta abajo por su rostro. Cuantas veces soñó con el momento…
Novios, fueron novios, la pareja más hermosa que los ojos pudiesen ver… Se amaban.
Ya todo era oficial, tanto en sus casas como en el instituto. Se juntaban todas las tardes a hacer las tareas, iban al cine o de paseo los sábados.
- ¿Qué te parece si viajamos a tu país para tu cumpleaños?
- Falta un mes…
- No importa.
- Está bien.
- ¿Te parece si mañana vamos al lago?
- Claro.
- Nos iremos después de clases.
- Okey.
- Te pasaré a buscar.
- Le avisaré a mamá.
Se abrazaban, besos en la frente, en las mejillas, mil te quiero, millones de te amo, esperanza, futuro y destino…
La muchacha pidió el permiso, fue al instituto, tomó sus clases, sintió el típico dolor de cabeza, pero lo soportó en silencio. Las lágrimas cayeron de sus ojos, pues el dolor era insoportable. Ella mintió diciendo que se acordó de alguien fallecido.
Una vez en su casa, buscó su ropa, se vistió y sentó frente a la portátil a ver su drama favorito en lo que el tiempo pasaba y llegara la hora de partir.
- Estás muy linda - le dijo él. Ella asintió sonrojada.
Esa tarde cerca del lago disfrutaron de la mutua compañía, se tomaron fotos, se abrazaron, jugaron, se sentaron a contemplar el lago y se besaron.
- Quiero darte algo para que nunca me olvides.
- ¿Qué cosa?
Primero le dio un beso en la frente y la abrazó y le susurró algo al oído. Ella se sonrojó y lo abrazó fuerte, estaba realmente feliz de haber escuchado esa palabra de sus labios.
- Tienes que jurarme que solo te lo quitaras cuando dejes de amarme… - le dijo después poniéndole en la mano derecha un anillo. Una simple sortija, que para ella fue la joya más bella del mundo.
- Te juro que nunca me la quitare.
Él la miró a los ojos y le dijo:
- Prométeme que nunca me olvidaras…
- Hola Yuri.
- Hola Miley, ¿Qué pasa?
- ¿Crees qué este domingo puedan venir al cine con nosotras?
- Dudo que Joshua pueda… tiene compromiso con su padre.
- Oh, ¿pero puedes venir tu?
- Claro.
Se junto esa tarde con sus amigas y platico un rato con estas sobre lo bien que iba su relación… Ella volvió a su casa sintiendo un pequeño dolor de cabeza nuevamente.
El dolor de cabeza se hizo cada vez más fuerte, por lo que la muchacha desistió de la idea de mantenerlos en secreto y contárselo a su madre.
- Hoy cuando salgas del instituto iras al médico, toma el dinero, yo tengo que salir con tu hermana, necesito hacer unas diligencias para mejorar nuestra economía, cuídate.
- Gracias mamá.
Fue al instituto, todo mundo comenzó a comentar y a afirmar que sí estaba más rebajada, que su cabello había cambiado. Pensaron que había enfermado por causa de la ausencia de Joshua de hace apenas dos días.
Fue al hospital, se hizo los exámenes y se sentó en la sala de espera hasta que sus resultados estuvieran listos.
- Kim Yuri, sus resultados están listos.---le anunció la secretaria.
- Gracias.
Tomó el sobre y comenzó a leer los resultados caminando por el pasillo hacia la puerta de salida, donde precisamente se encontraba Víctor.
Ella, al darse cuenta de lo que tenía, sufrió un desmayo y cayó al suelo. Víctor la cargo y la llevo a urgencias, donde el doctor al leer los resultados abrió los ojos como platos… Ella era tan joven…
- ¿Qué es lo que tiene, doctor?---el médico le contestó, Víctor tomó la misma expresión de sorpresa, pero con más nostalgia. De sus ojos cayeron las lágrimas. Caminó hacia ella, tomó una de sus manos y la apretó entre las suyas…
Al despertarse, ella se encontró con los ojos de Víctor, se le salieron las lágrimas al tiempo que le decía:
- No le digas nada, por favor, no le digas nada. Ayúdame, por favor.---Él la abrazó fuerte y lloró junto a ella.
- ¿Qué quieres que haga?
Duraron ella y Víctor el mismo tiempo que Joshua estaría fuera, una semana sin ir al instituto, sin contestar las llamadas, sin visitar a los amigos…
- ¿Dónde está Yuri? - preguntó Joshua a sus amigas al ver la tardanza de la chica que nunca llegaba tarde a clases.
- No lo sabemos, ella y Víctor tienen una semana sin venir a clase y la madre de Yuri nos dijo que ellos estaban de vacaciones en su país visitando a alguien y que estarían de regreso hoy.
- ¿Ellos?
- Ay vienen - anunció Helen.
Víctor y Yuri entraron al salón tomados de la mano. Se sentaron los dos juntos e ignoraron los ojos desorbitados que los miraban.
- ¡Yuri!
- Déjala - intervino Víctor hablando fuerte - Ahora está conmigo.
El corazón de Joshua dio un vuelco, la miro, pero ella desvió la mirada. El profesor entró, por lo que Joshua fue a tomar asiento.
Unas tres semanas más, la misma historia, al parecer el amor que ella había jurado solo era una fantasía. Eso pensó él. Faltaban solo cinco días para el cumpleaños de la muchacha, Joshua decidido a saber la verdad se acercó a ella y le reclamó.
- ¡Dime que esto es solo una broma pesada!
- Lo siento - dijo y la voz se le quebró.
- ¡Yuri! ¿Qué estás haciendo? - le reclamó otra vez, pero ella no contestó, solo comenzó a llorar y a tragarse las mil palabras que quería decirle. Pero se contuvo, no quería verlo sufrir más de lo que sufría justo ahora… Él la sacudió. Demasiado fuerte, demasiado fuerte como para ella soportarlo, pues estaba débil y aunque solo fue una simple sacudida, la sintió como un temblor en su cabeza y se desmayó en sus brazos.
Víctor, que salía del instituto los vio. Retiro a la muchacha de los brazos de quien se suponía era su amigo. Ella despertó en un jadeo, la llevó hasta el autobús, frente a Joshua, donde ella quitándose el anillo frente a Joshua le dijo a Víctor:
- Tómalo, le juré que lo llevaría hasta que lo amara, si sigue viéndolo en mí mano no desistirá, guárdalo… - Con el dolor de su alma, le entrego el anillo a Víctor, subió al autobús que la llevaría a su casa y se marchó.
Detrás de Víctor, Joshua prendido en ira se acercó y comenzó a replicarle:
- ¡Se supone que eres mi amigo! ¡¿Por qué ella?! ¡¿Por qué?!
- No tengo porque hablar contigo…
- ¡Oh, si tienes! ¡Por tu culpa ella me ha dejado atrás!
- ¿Qué? ¿Acaso no te cabe la idea de que ella me prefiere a mí?
- ¡Cállate!
- Entiéndelo, ¡ella ya no te ama! - le dijo tocándole fuerte la frente con el dedo a Joshua. Este liberó su ira y lo golpeó.
Se fueron a los golpes, sus otros amigos se acercaron a separarlos. Salieron agredidos todos, pero lograron separarlos. Dejaron a Víctor solo y dejaron a Joshua en su casa.
Joshua con el corazón hecho añicos, se metió al baño, dejó que el agua callera sobre él. Golpeó el espejo con el puño y lo agrieto. Salió de la ducha, se sentó en un sofá a pensar, pero la rabia lo consumió nuevamente, por lo que se paró y comenzó a estrellar todo los que se encontraba a su alcance.
Lloró, gritó, siguió rompiéndolo todo en su cuarto, mientras su madre desesperada tocaba su puerta en un intento por saber que le pasaba.
- ¿Por qué Dios? - dijo. - ¿Por qué ahora que la amaba tanto? ¿Por qué? Te seguiré amando, Yuri. Día a Día, te seguiré amando no importa que pase… Día a Día…
Duró allí dos días encerrado. Salió, fue en busca de sus amigos. Se planteó que iba a encontrarla, que le haría decirle la verdad. La buscó por todas partes. Recordó el lugar que ella visitaba cuando se sentía deprimida, fue a buscarla allí. Sus amigos le acompañaron, pues ya no les quedaba de otra.
No la encontró, busco en todos los rincones del lugar, pero no estaba allí. Bajo al estacionamiento, subió al auto de su amigo y tiró la vista alrededor hasta dar con aquellos
ojos negros que tanto ansiaba ver. Estaba con Víctor, quien al verlo sonrió y poso un brazo tras el cuello de la chica y sonrió.
Joshua salió del auto, caminó hacia el de Víctor. Golpeó con el puño fuerte la parte delantera del auto y comenzó a preguntarle a la chica, que a pesar de tratar de sonreír, sus ojos le decían todo lo contrario.
- ¡Júrame que no me amas! ¡Mírame a los ojos y dime que no me amas! ¡Vamos! ¡Dilo! ¡Dime que no me amas!
La muchacha sentía la presión en la cabeza, su corazón destruido palpitaba fuertemente, deseaba correr a sus brazos, pero se contuvo y le grito con los ojos llenos de lágrimas:
- ¡No! ¡No te amo! ¡Déjame en paz! ¡Ve y vive tu vida y déjame a mí mo…!
- ¡Déjala en paz! - la interrumpió Víctor justo a tiempo - ¿Qué no vez que ya no quiere nada de ti? ¡Hazle caso y lárgate!
Joshua con el corazón partido en millones de pedacitos se alejo. Tanto ella como él estaban destrozados.
Un día después, en la mañana, Yuri tomó un mechón de sus cabellos en las manos, lo acarició y este se le quedó en las manos. Fue quitándolos uno por uno, las lágrimas caían una y otra vez de sus ojos. Se metió a la ducha, dejo que el agua le callera de la cabeza a los pies mientras ella lloraba su dolor. Al salir de la ducha, se vistió, cubrió su cabeza con un gorro y llamó a Víctor. Faltaba solo dos días para su operación y para su cumpleaños, ella necesitaba hablar con Joshua antes de que ese día llegara.
- ¿Pasa algo?
- Por favor devuélvele el anillo y dile la verdad, dile que lo amo, por favor. No importa lo que pase dile la verdad Víctor. - Le rogaba Yuri aferrada a su camisa. - Dile la verdad.
- Yuri…
La muchacha le pidió a Víctor que la llevara a su casa, que no quería morir cerca de su madre, su hermana o de Joshua. Lloró hasta quedarse dormida en los brazos de Víctor, quien se la llevó lejos de su casa, pero sí cerca del hospital.
- Espero que esto sea lo correcto, Yuri.
- Lo es.
11 noviembre…
- ¡Hey! D.J. ¿no es ese Víctor?
El muchacho se bajo del auto cuando Daniel le señaló a Víctor entrando al hospital. Los otros se bajaron también y lo siguieron.
- ¡Hey, Víctor! ¿A dónde has llevado a Yuri?
- Ella está dentro.
- ¿Qué tiene?
- Entra y pregúntale tu mismo.
Víctor los llevó a la habitación, sonde Yuri los recibió con una sonrisa. Al verla, los muchachos notaron lo cambiada que estaba la chica.
- ¿Dónde está Joshua? - preguntó con ojos estrellados. Al ver que nadie le contestó, se sintió inquieta y miró fijamente a Víctor.
- ¿Crees qué a él le gustaría estar aquí después de todo lo que le dijiste?
- ¿Pero…? ¿No le importó saber que…? ¡Víctor! ¿Acaso no le has dicho nada? - preguntó desesperada.
- Lo siento… - dijo este bajando la mirada y saliendo de la habitación.
- ¿Qué ocurre? - quiso saber Samuel.
La muchacha comenzó a contar su historia. Los muchachos quedaron en blanco al darse cuenta del porqué de todos los cambios de la chica. Las lágrimas cayeron por su rostro una vez más. Se sentía defraudada, Víctor le había fallado.
Comenzó a llorar y a decir que quería ver a Joshua, pero el doctor entro en ese mismo instante.
- Lo siento señorita, pero ya es hora.
D.J. Salió de la habitación corriendo. Él era el mejor amigo de Joshua y necesitaba decirle la verdad antes de que Yuri entrara a la sala de cirugías.
Tomó el ascensor, saco el celular, marcó el numero de su amigo y esperó a que este contestara.
- Aló.
- Tienes que venir al hospital, Yuri…
- ¿Qué le pasa?
- Joshua, Yuri tiene cáncer en el area del cerebro. La van a… está por entrar en la sala de cirugías…
Joshua dejó caer la mandíbula, abrió los ojos como platos y comenzó a la carrera para llegar al hospital.
Corrió hasta que las fuerzas se le agotaron, abrió de un portazo las puertas del hospital, corrió por los pasillos en busca de la habitación, que al entrar encontró vacía. Las lágrimas se deslizaron por su rostro y gritó su nombre.
Caminó desesperado hacia la sala de cirugías, y mientras lo hacía se encontró con Víctor allí. Tenía planeado pasarle de largo, pero Víctor lo tomó por la muñeca y entregándole el anillo de Yuri le dijo:
- Perdón, te mentí, ella solo te amaba a ti...
El corazón le palpitaba fuerte, entró a la sala de espera donde se encontró con sus amigos.
Del otro lado de la puerta, acostada en la camilla, Yuri comenzó a recordar cada momento al lado de Joshua. El primer beso. Las noches en el cine, las tardes de estudio y el último día de felicidad juntos en el lago, las foto, los abrazos, las bromas, su sonrisa y aquella palabra que la hizo sentir viva.
- Saranghaeyo Yuri… - dijo Joshua del otro lado de la puerta. Sí, esa había sido la palabra que él le había dicho al oído, la palabra que escucho Yuri otra vez mientras estaba recordando aquellos momentos.
- Naega saranghaeyo Joshua… - dijo con lágrimas en los ojos recordando la sonrisa de Joshua y murió…
Las puertas se abrieron, el doctor empujaba hacia afuera la camilla con el cuerpo inmóvil de Yuri. Joshua sujetó la camilla y apretó las manos en torno a la baranda, mientras el doctor le explicaba a Daniel y a Samuel que había muerto antes de que ellos comenzaran, pero que mencionó algo en un lenguaje extraño.
- Saranghaeyo… - repitió Joshua con lágrimas en los ojos cayendo de rodillas frente a la camilla.
- Sí, eso ha dicho…
Con el corazón destrozado, un hueco incurable en el pecho y lágrimas en los ojos, Joshua le dijo a Yuri sus últimas palabras
- ¡Oh, girl! Yo lloro y lloroI cry, cry.. ¡You're my all! Say Goodbye, bye... ¡Oh, my love! ¡Don't Lie, lie! ¡You're.. my heart! Say goodbye....
Fin...